La investigación que desbarató una organización narcotransnacional comenzó con el hallazgo de un bolso a la deriva. Estaba flotando en las costas de Monte Hermoso y contenía 35 kilos de cocaína. Era un bolso estanco que solo se vendía por internet. Había sido comprado, junto a otros 24, por un hombre de Quilmes. El seguimiento permitió descubrir casi media tonelada de droga en Ramallo y San Nicolás.

De la redacción de EL NORTE
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Una investigación de Prefectura, originada en Bahía Blanca, derivó en el secuestro de 497 kilos de cocaína que estaban a punto de ser cargados a un buque en el río Paraná, a la altura de San Nicolás. Por el hecho fueron detenidos cinco hombres acusados de integrar una red transnacional dedicada a traficar droga por la hidrovía bajo la modalidad conocida como «rip-off / drop-off» o «contaminación».
El puntapié inicial de la pesquisa lo dio el hallazgo de un bolso que contenía 35 kilos de cocaína flotando frente a las costas de Monte Hermoso, en el sur de la provincia de Buenos Aires. Como no era un bolso común, rastrearon la marca y descubrieron que solo se vendía por internet. Con esos datos, ubicaron a los compradores y detectaron que uno de ellos había efectuado una compra de 25 unidades. Comenzaron a vigilarlo y esto les permitió desandar la trayectoria de la organización delictiva.
El primer bolso apareció el 2 de enero en la costa de la Reserva Natural Pehuén Co-Monte Hermoso. Guardavidas que trabajaban en un camping lo encontraron flotando y descubrieron en su interior 30 paquetes con aproximadamente 35 kilos de clorhidrato de cocaína.
La hipótesis sostenía que esa cantidad encontrada había formado parte de una operación mayor, pero quedó a la deriva y fue arrastrado por la corriente. El diseño impermeable permitió que la droga permaneciera protegida dentro del agua.
El elemento encontrado era especial. Se trataba de un bolso estanco (impermeable) marca Dryon, modelo KPS Road Trip, con capacidad para 80 litros, diseñado para actividades náuticas y comercializado exclusivamente por internet. Al reconstruir el recorrido comercial del producto descubrieron que una misma persona había adquirido 25 unidades idénticas en una plataforma digital.
La investigación llegó hasta el fabricante, quien no está implicado en el ilícito. Como la empresa únicamente vendía ese modelo por Mercado Libre, se analizaron las operaciones realizadas durante el último año con destino a la Ciudad de Buenos Aires y diferentes localidades bonaerenses. Esto permitió detectar que un trabajador de la construcción domiciliado en Quilmes Oeste había comprado 25 bolsos negros de 80 litros. La compra se había realizado el 18 de marzo de 2025 por un valor total de casi un millón trescientos mil pesos.
La cantidad adquirida despertó sospechas y el comprador comenzó a ser vigilado. De acuerdo con la reconstrucción publicada por Clarín, el seguimiento de sus movimientos y comunicaciones permitió conectarlo con el hecho e identificar al resto de la organización.
La operatoria
Los investigadores estimaron que los bolsos resistentes al agua serían utilizados para trasladar cocaína en pequeñas embarcaciones hasta buques mercantes que navegaban por el río Paraná con destino internacional.
La pesquisa avanzó hasta el sábado 8 de agosto cuando una vigilancia encubierta detectó, en las inmediaciones del Club Somisa, una camioneta que estaba bajo seguimiento. Poco después apareció sobre el agua una embarcación tipo tracker, bautizada Gran Brack y equipada con un motor Yamaha de 115 HP, tripulada por tres personas. La lancha se arrimó a la costa y empezaron a cargar bultos que les pasaban desde la camioneta. Una vez completada la carga, la Gran Brack volvió al río y sumó a un cuarto tripulante. Desde ese momento, el seguimiento se hizo con drones, unidades fluviales y observadores apostados en la orilla.
La tracker enfiló hacia un buque granelero fondeado en la rada norte del puerto de San Nicolás y comenzaron a maniobrar para izar los bolsos para subirlos al barco comercial (de este modo el cargamento nunca pasa por los controles de la terminal). La Prefectura esperó hasta el último momento. Cuando los hombres empezaron a levantar los bultos los efectivos de la Agrupación Albatros irrumpieron y frustraron la operación.
Allí secuestraron siete bolsos estancos con 210 panes que totalizaron 232 kilos de cocaína. La droga tenía un sello en bajorrelieve con el número 777 y envoltorios ilustrados con imágenes de la expedición Kon-Tiki (estos funcionan como logo comercial, identifican al dueño de la carga y el lote ante los destinatarios de ultramar).
Al día siguiente se realizaron cinco allanamientos en domicilios de la provincia de Buenos Aires (Ramallo, La Reja, Bernal Oeste, Quilmes). En Ramallo secuestraron otros ocho bolsos similares con 267 kilos del mismo estupefaciente.
En total se incautaron 499 kilos de cocaína y fueron arrestadas cinco personas. La causa tramita ante el Juzgado Federal de Garantías N° 2 de Bahía Blanca y, de acuerdo con lo informado, el valor total de lo decomisado supera los 11.500 millones de pesos.
La organización
Se estableció que la organización operaría principalmente entre las ciudades de Rosario, Ramallo, San Nicolás, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria, mediante el uso de embarcaciones deportivas para la posible contaminación de buques mercantes en navegación.
Los detenidos son Damián Leyria, Antonio Straccia, Jorge Ayala y Jorge Miño. En otro procedimiento, en Bernal Oeste, partido de Quilmes, fue detenido un quinto sospechoso: Sebastián Di Seri, quien sería el comprador de los bolsos.
Dos de los arrestados registraban antecedentes. Leyria fue condenado a 16 años de prisión en julio de 2019 por robos doblemente calificado y privación ilegal de la libertad. Durante la ejecución de esa pena, se fugó en una salida transitoria y permaneció prófugo durante un año.
Por su parte, Straccia registra una condena a dos años y dos meses de prisión por tenencia ilegal de arma de guerra, dictada en abril de 2024.
Todos se encuentran bajo prisión preventiva dictada por 180 días bajo la acusación de «contrabando triplemente agravado» y «tráfico agravado de estupefacientes», figuras agravadas por la intervención de tres o más personas y por la cantidad de droga destinada al comercio internacional.

