Un grupo de oficiales anunció la creación de un Alto Mando Militar y suspendió el proceso electoral tras las disputadas elecciones presidenciales

Un grupo de oficiales del Ejército tomó el poder este miércoles en Guinea-Bissau, país de África Occidental con un historial de inestabilidad institucional. Durante la madrugada, se registraron disparos en puntos clave de la capital y el propio presidente Umaro Sissoco Embaló confirmó más tarde que había sido detenido.
Los militares anuncian un Alto Mando Militar para la Restauración del Orden
Los oficiales informaron que conformaron el Alto Mando Militar para la Restauración del Orden y que asumirán el control del país hasta nuevo aviso. La intervención ocurrió un día después de que la Comisión Electoral Nacional divulgara los primeros resultados de una elección presidencial reñida entre Embaló y su principal rival, Fernando Dias. Ambos se habían adjudicado el triunfo.
Testigos relataron que los tiroteos se escucharon cerca de la sede de la Comisión Electoral, el palacio presidencial y el Ministerio del Interior. Hombres con uniforme de combate tomaron además la arteria principal que conduce al Estado Mayor del Ejército. Desde allí, los militares difundieron el comunicado que confirmó el golpe de Estado.
Detenciones y tensión en la capital
En el comunicado, los militares aseguraron tener el control total del país y anunciaron la suspensión del proceso electoral. Según testigos consultados por EFE, muchos habitantes huyeron de las zonas céntricas hacia barrios periféricos para resguardarse de los enfrentamientos. Soldados encapuchados bloquearon varias calles, incluidas las cercanas a la embajada de Portugal, para impedir que dirigentes políticos intentaran refugiarse allí.
El semanario panafricano Jeune Afrique informó que Embaló confirmó su detención alrededor del mediodía. El mandatario saliente sostuvo que no sufrió violencia y atribuyó el golpe al jefe del Estado Mayor del Ejército. También fueron detenidos Fernando Dias y Domingos Simões Pereira, referentes de la oposición.
Un país marcado por la inestabilidad
Las elecciones del domingo estuvieron atravesadas por la exclusión de dirigentes opositores y los resultados provisionales se esperaban para este jueves 27 de noviembre. Guinea-Bissau ha sufrido cuatro golpes de Estado desde su independencia en 1974 y numerosos intentos fallidos, en un contexto histórico de crisis políticas recurrentes.
La situación actual vuelve a colocar al país en el centro de la atención internacional ante el quiebre institucional y las consecuencias que pueda tener en la región.

