El Ejecutivo busca la ratificación legislativa del pacto birregional

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El Gobierno nacional remitió a la Cámara de Diputados el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, con el objetivo de iniciar el proceso de tratamiento parlamentario que desemboque en su ratificación formal. El envío marca un nuevo paso institucional en una negociación que lleva más de dos décadas y que es considerada estratégica para la inserción internacional de la Argentina y de la región.
Según confirmaron fuentes legislativas a la Agencia Noticias Argentinas, la documentación ingresó este jueves al Palacio del Congreso y será publicada en el sitio oficial de la Cámara de Diputados. A partir de esa formalidad, las comisiones competentes podrán comenzar a organizar el cronograma de análisis, convocar a especialistas y requerir información al Poder Ejecutivo.
El texto del acuerdo UE-Mercosur es extenso y complejo: consta de unas 5.000 páginas, traducidas a varios idiomas, que incluyen capítulos sobre comercio de bienes y servicios, inversiones, propiedad intelectual, requisitos sanitarios y fitosanitarios, compras públicas, reglas de origen y medidas para la protección del medio ambiente y los derechos laborales, entre otros aspectos sensibles.
En lo político, el envío al Congreso abre una etapa en la que se espera un intenso debate entre oficialismo y oposición, así como con los distintos sectores económicos y sociales. Organizaciones empresarias, cámaras exportadoras, sindicatos, pymes industriales y entidades ambientalistas ya anticiparon que buscarán hacer oír su posición en las reuniones de comisión. Mientras algunos actores destacan la posibilidad de ampliar mercados y atraer inversiones, otros advierten sobre el impacto que la apertura podría tener sobre la industria local.
Qué implica el acuerdo UE-Mercosur para la Argentina
El entendimiento birregional apunta a conformar uno de los mayores espacios de libre comercio del mundo, integrando a más de 700 millones de personas. En el caso argentino, se prevé una baja gradual de aranceles para productos industriales y agroindustriales, así como una apertura progresiva de compras públicas y servicios. El acuerdo también incorpora compromisos en materia ambiental y de desarrollo sostenible, que serán eje de discusiones legislativas.
- Contiene alrededor de 5.000 páginas de disposiciones, anexos y listas arancelarias.
- Prevé períodos de desgravación que, en algunos sectores, se extienden por más de una década.
- Incluye cláusulas específicas sobre estándares ambientales y laborales.
- Requiere la aprobación de los congresos nacionales de los países del Mercosur y de las instituciones de la Unión Europea.
“Se trata de un convenio de enorme relevancia estratégica que debe ser analizado en profundidad por el Congreso, con participación de todos los sectores involucrados”, señalaron voceros parlamentarios consultados.
Con el expediente ya en manos de Diputados, el foco estará puesto en la modalidad y los tiempos del debate. Legisladores de distintos bloques anticipan que pedirán audiencias públicas y la presencia de funcionarios del área económica y de relaciones exteriores para explicar los alcances del acuerdo. La discusión, coinciden, excederá lo coyuntural y pondrá sobre la mesa el modelo de desarrollo y de inserción internacional que la Argentina busca para las próximas décadas.

