Rubio cuestiona los peajes iraníes y anticipa un acuerdo inminente

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, elevó la tensión diplomática con Irán al calificar de “ilegal” e “insostenible” el sistema de peajes que Teherán aplica a los barcos que transitan el estratégico estrecho de Ormuz. Según afirmó, una vez que Washington y Teherán alcancen un entendimiento, la ruta marítima se mantendrá abierta “de una forma u otra”, en alusión a la voluntad estadounidense de garantizar el libre paso de los buques comerciales.
Durante una rueda de prensa informal en el marco de su gira por distintos países, Rubio sostuvo que no existe respaldo internacional para el mecanismo de cobro impuesto por Irán. Lo definió como “inaceptable” para la comunidad global y remarcó que ni Rusia ni China, dos actores con fuerte presencia en la región, apoyan la medida. De esta forma, el funcionario buscó subrayar el aislamiento de Teherán en este tema y reforzar el argumento de que el estrecho debe seguir siendo una vía abierta al comercio mundial.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos neurálgicos del comercio energético global: por allí pasa una fracción significativa del petróleo que se exporta desde el Golfo Pérsico hacia Asia y otras regiones. Cualquier intento de restringir el tránsito o de encarecerlo mediante peajes unilaterales genera preocupación en los mercados y en los países importadores, que temen un impacto sobre los precios del crudo y la estabilidad del suministro.
Negociaciones delicadas entre Washington y Teherán
Respecto del posible acuerdo en gestación entre Estados Unidos e Irán, Rubio indicó que hay apoyo para un borrador preliminar por parte de “varios” líderes regionales. No obstante, advirtió que aún se necesitan “un par de días” de conversaciones para alcanzar un entendimiento concreto. Según relató, el presidente Donald Trump mantuvo recientemente una llamada “muy importante” con mandatarios de la zona, lo que habría permitido alinear posiciones sobre los lineamientos básicos del pacto.
El funcionario dejó claro que, para la Casa Blanca, el resultado de las conversaciones será binario: “será un buen acuerdo o no lo habrá”. Con esa frase, buscó transmitir que Washington no están dispuesto a aceptar compromisos que dejen abierta la puerta a nuevas presiones sobre el comercio marítimo en Ormuz ni a maniobras que pongan en riesgo la seguridad de los buques que cruzan la zona.
Apoyo discreto de la Armada estadounidense a los buques comerciales
Mientras tanto, la Armada de Estados Unidos presta asistencia discreta a embarcaciones comerciales que transitan el estrecho, según informó el diario The Wall Street Journal citando a oficiales militares. La cooperación incluye orientación y apoyo en el cruce de la ruta frente a la costa de Omán, sin llegar a conformar un operativo de escolta formal como el que la propia administración Trump anunció y suspendió semanas atrás bajo el nombre de Proyecto Libertad.
Fuentes militares aclararon que Washington no tiene previsto reactivar aquella operación, aunque un portavoz del Comando Central de Estados Unidos confirmó que la vigilancia en la zona se mantiene activa. En uno de los casos recientes, un superpetrolero de bandera griega que transportaba unos dos millones de barriles de petróleo fue guiado por unidades navales estadounidenses hasta abandonar las aguas del Golfo y encaminarse hacia la India para entregar su carga.
- Estados Unidos considera “ilegal” el sistema de peajes iraní en Ormuz.
- Rubio asegura que no hay apoyo internacional a la medida de Teherán.
- Siguen las negociaciones para un acuerdo que garantice la libre navegación.
- La Armada estadounidense brinda asistencia discreta a buques comerciales.
“Lo que está sucediendo allí es ilegal. Es ilícito. Es insostenible para el mundo. Es inaceptable”, remarcó Marco Rubio al referirse al sistema de peajes de Irán en el estrecho de Ormuz.
Con el estrecho de Ormuz nuevamente en el centro de la escena geopolítica, la comunidad internacional sigue de cerca las negociaciones entre Washington y Teherán. Un acuerdo que asegure la estabilidad en esa vía marítima clave resulta determinante no solo para las grandes potencias, sino también para las economías emergentes que dependen del flujo constante de energía proveniente del Golfo Pérsico.

