Un grupo I Mundial 2026 con candidatos y sorpresas
NewsITe
El Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026 está a la vuelta de la esquina y el Grupo I asoma como uno de los más exigentes de la fase inicial. Con Francia como potencia consolidada y tres selecciones capaces de dar el golpe –Senegal, Irak y Noruega–, el cuadro promete partidos cerrados y resultados inesperados.
Francia llega como uno de los grandes candidatos. Campeón en Rusia 2018 y finalista en Qatar 2022, el seleccionado galo combina jerarquía individual, recambio generacional y una experiencia reciente en instancias decisivas que pocos pueden igualar. Del otro lado, africanos, asiáticos y europeos del norte buscarán apoyarse en su historia y en su presente para incomodar al favorito del grupo.
Francia, potencia establecida del Grupo I
La selección francesa disputó 16 Mundiales y se consagró campeona en dos oportunidades: como local en 1998 y en Rusia 2018. Además, protagonizó cuatro finales en las últimas siete ediciones, un dato que refleja su peso específico en la competencia. Entre sus leyendas mundialistas aparece Just Fontaine, máximo goleador galo en Copas del Mundo con 13 tantos.
En Qatar 2022, el equipo dirigido por Didier Deschamps rozó el bicampeonato consecutivo y recién cayó en la definición por penales ante Argentina. Con una base consolidada y nombres de élite en todas las líneas, Francia parte como el rival a vencer en el Grupo I.
Senegal, el siempre incómodo representante africano
Senegal acumula tres participaciones mundialistas, pero dejó huella desde el inicio: en Corea-Japón 2002, su debut absoluto, sorprendió al campeón vigente Francia en el partido inaugural y alcanzó los cuartos de final, su mejor actuación histórica. Aquella campaña posicionó a los Leones de Teranga como una selección capaz de competir ante cualquiera.
Su máximo artillero en Mundiales es Papa Bouba Diop, con 3 goles, emblema de aquella primera experiencia. En Qatar 2022, Senegal volvió a demostrar competitividad avanzando hasta los octavos de final. Con futbolistas que militan en las principales ligas europeas, se perfila como una seria amenaza para cualquiera de sus rivales del grupo.
Irak, poca experiencia pero un presente que ilusiona
Irak cuenta con una sola presencia en Copas del Mundo: México 1986, donde quedó eliminado en la fase de grupos sin lograr puntos. Su máximo goleador en la cita máxima es Ahmed Radhi Humaiesh Al-Salehi, autor de un gol en aquella edición. Históricamente, el equipo asiático arrastró dificultades para clasificar, pero mantiene un desarrollo constante en el plano regional.
Pese a aquel registro negativo –perdió todos sus partidos mundialistas–, la selección iraquí llega a este proceso con un golpe de confianza importante: en los últimos días igualó ante España en un amistoso, resultado que sorprendió al mundo del fútbol y que alimenta la idea de que puede complicar a más de uno en el Grupo I.
Noruega, recuerdos de hazañas ante gigantes
Noruega suma tres participaciones en Mundiales, con sus mejores campañas en Francia 1938 y Francia 1998, cuando alcanzó los octavos de final. Su máximo goleador en la competencia es Kjetil Rekdal, con 2 tantos. Aunque estuvo ausente en Qatar 2022, se la recuerda por varios golpes históricos a selecciones poderosas.
Dos de sus tres presencias mundialistas se dieron en suelo francés y en 1998 protagonizó una de las sorpresas más grandes de esa edición al derrotar a Brasil en la fase de grupos. Esa capacidad para plantarse ante los gigantes, sumada al aporte de nuevas generaciones, sostiene la ilusión noruega de meterse en la pelea por la clasificación.
Un grupo parejo detrás del gran candidato
- Francia: 16 participaciones, bicampeón del mundo y finalista en 2022.
- Senegal: tres Mundiales y cuartos de final en 2002 como mejor marca.
- Irak: una participación, en México 1986, y reciente empate ante España.
- Noruega: tres presencias y una histórica victoria sobre Brasil en 1998.
El Grupo I combina a uno de los grandes aspirantes al título con tres selecciones con antecedentes de grandes sorpresas mundialistas.
Con estos antecedentes, el Grupo I se perfila como un terreno fértil para partidos intensos, duelos físicos y posibles batacazos. Francia aparece un escalón por encima, pero Senegal, Irak y Noruega ya demostraron en distintos momentos de la historia que, en un Mundial, ningún resultado está escrito de antemano.


