Visa Trump Gold Card: el nuevo camino premium para vivir en EE.UU.

NewsITe
Estados Unidos dio un paso más en su estrategia para captar grandes fortunas y profesionales de alto perfil con la aprobación de la primera visa conocida como Trump Gold Card, o “tarjeta dorada Trump”. Se trata de un permiso de inmigración destinado a ciudadanos extranjeros con gran capacidad de inversión, que obtendrán beneficios similares a los de los residentes permanentes.
La iniciativa se inscribe en una tendencia global: cada vez más países ofrecen programas de “visas doradas” para atraer capital, consumo y talento calificado. En este caso, la propuesta estadounidense apunta de manera directa a millonarios de todo el mundo dispuestos a realizar desembolsos de al menos un millón de dólares, a cambio de estabilidad migratoria y un paquete de beneficios fiscales y de permanencia.
Según precisaron desde la administración de Donald Trump, los aspirantes deberán atravesar un filtro muy estricto. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos será el organismo encargado de verificar antecedentes, origen de los fondos y cumplimiento de todas las exigencias legales antes de aprobar cada solicitud.
Cuánto cuesta la Trump Gold Card y qué tipos de visa ofrece
El programa contempla tres modalidades principales, diferenciadas por el monto de inversión requerido y el alcance de los beneficios:
- Tarjeta individual: exige una inversión de US$ 1 millón. Además, el solicitante debe pagar una tarifa de procesamiento no reembolsable de US$ 15.000 al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
- Tarjeta corporativa: pensada para empresas interesadas en retener o trasladar talento extranjero. Requiere un desembolso de US$ 2 millones y el pago de US$ 15.000 por cada empleado incluido en el programa.
- Platinum Card: es la versión premium, con beneficios adicionales. Demanda una inversión de US$ 5 millones y permite permanecer en territorio estadounidense hasta 270 días al año sin pagar impuestos, una de las ventajas más sensibles para los grandes patrimonios.
Si bien las autoridades aún no detallaron todos los beneficios asociados a cada categoría, se descuenta que los titulares accederán a facilidades para residir, invertir y desplazarse dentro de Estados Unidos, con menos trabas burocráticas que los esquemas tradicionales de visa.
Quién obtuvo la primera tarjeta dorada y qué busca el programa
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, confirmó que ya fue aprobada la primera visa bajo este nuevo esquema migratorio. No obstante, la identidad del beneficiario se mantiene en reserva, algo habitual en este tipo de programas dirigidos a altos patrimonios.
Lutnick también indicó que existe una lista de espera con cientos de interesados, lo que da cuenta del atractivo que genera la propuesta en el segmento de grandes inversores globales. Según el funcionario, el control de antecedentes y de origen de fondos será “el más riguroso en la historia del gobierno de Estados Unidos”.
Desde la Casa Blanca sostienen que el objetivo de la Trump Gold Card es “impulsar la economía mediante la llegada de inversores y profesionales altamente calificados”, canalizando los recursos hacia obras y mejoras para el país.
Por ahora, no se conocen detalles precisos sobre el destino de los fondos recaudados, pero el programa ya genera debate entre quienes lo ven como una herramienta para dinamizar la economía y quienes lo interpretan como un mecanismo que profundiza las desigualdades al ofrecer un acceso preferencial a la residencia solo para millonarios.
Con la aprobación de la primera Trump Gold Card, Estados Unidos se suma con fuerza al mapa de las visas doradas globales y abre una nueva puerta de entrada al país, reservada para quienes puedan pagar el alto costo de esta tarjeta exclusiva.

