Clínicas anticipan fuertes recortes en la atención a afiliados del PAMI

NewsITe
El sistema de atención a jubilados y pensionados atraviesa horas de tensión. Diversas cámaras de prestadores de salud de todo el país advirtieron que, a partir del próximo martes, comenzarán a suspender la asignación de nuevos turnos en consultorios externos para los afiliados del PAMI, en todas las especialidades.
Las entidades nucleadas en la Cámara de Prestadores de Salud de la Seguridad Social (CAPRESS) señalaron que la medida responde a la falta de actualización de aranceles y a demoras en los pagos por parte del instituto. En ese marco, remarcaron que el financiamiento actual no alcanza para sostener la compra de insumos médicos ni para cumplir con los compromisos salariales y profesionales.
“Sin una recomposición urgente de los valores y la regularización de los pagos adeudados, las instituciones no pueden afrontar la compra de insumos críticos ni cumplir con las obligaciones salariales y honorarios profesionales”, expresaron desde CAPRESS en un comunicado. Además, responsabilizaron al Estado nacional por el eventual impacto sanitario que estas restricciones podrían generar entre los afiliados.
Posibles próximas medidas y riesgo de mayor conflicto
Las cámaras empresarias adelantaron que, si la situación no se revierte, podrían avanzar con un esquema aún más restrictivo. Entre las acciones en evaluación figura la suspensión de la atención programada en consultorios externos, con la salvedad del seguimiento de pacientes con patologías crónicas críticas ya en tratamiento.
Otro de los puntos sensibles es la realización de cirugías y procedimientos programados no urgentes. Los prestadores advirtieron que podrían quedar suspendidos por tiempo indeterminado, lo que impactaría de lleno en la calidad de vida de miles de adultos mayores que dependen de estas prácticas para su recuperación o para evitar complicaciones futuras.
En el Gobierno nacional reconocen la tensión que atraviesa el sistema. En las últimas semanas, distintos despachos oficiales comenzaron a analizar una recomposición presupuestaria destinada a PAMI para evitar que la crisis se profundice. Según trascendió, la decisión final dependerá del Ministerio de Economía, que encabeza Luis Caputo, responsable de habilitar refuerzos de partidas.
La postura oficial del PAMI: “estrés financiero”, no crisis
Mientras los prestadores suben el tono de sus reclamos, el titular del PAMI, Esteban Leguízamo, buscó llevar calma y relativizar el escenario. En declaraciones realizadas el 20 de mayo, sostuvo que el organismo “no está en una crisis profunda”, aunque admitió que enfrenta “un estrés financiero” que, según afirmó, se está intentando ordenar.
Leguízamo atribuyó parte de las dificultades a una transformación demográfica y sanitaria que presiona sobre el sistema. “La gente vive más y por suerte vive más, porque eso es logro de la medicina. Pero eso lleva a un reordenamiento del sistema, a mayores gastos en enfermedades crónicas y en medicamentos, y eso obviamente al instituto le impacta en forma directa”, explicó.
La brecha entre los costos de atención y los recursos disponibles mantiene en vilo a clínicas y sanatorios, que advierten por el riesgo de un colapso en la red de servicios para jubilados si no hay respuestas en el corto plazo.
En este contexto, la negociación entre el Gobierno, PAMI y las cámaras de prestadores será clave en los próximos días. De su resultado dependerá si las advertencias se traducen en recortes efectivos de servicios o si se logra un acuerdo que permita garantizar la atención y evitar un nuevo frente de conflicto en el sistema de salud argentino.

