La Justicia ordenó la prisión preventiva de dos efectivos de la Comisaría 15ª de Rosario, acusados de exigir dinero a un hombre y una mujer detenidos para evitar supuestos pedidos de captura, allanamientos y facilitar su liberación. La causa avanza bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación y no se descartan nuevas imputaciones.

Dos efectivos de la Comisaría 15ª de Rosario quedaron en prisión preventiva tras ser imputados por presuntamente extorsionar a un hombre y una mujer que se encontraban detenidos en esa dependencia policial del sur rosarino. La investigación judicial sostiene que exigieron sumas de entre 300 mil y 500 mil pesos a cambio de intervenir en su favor ante la Justicia.
La audiencia imputativa se realizó en el Centro de Justicia Penal. Allí, la Fiscalía les atribuyó el delito de extorsión consumada en calidad de coautores. El juez interviniente formalizó la imputación y dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley, al rechazar las alternativas planteadas por las defensas.
De acuerdo con la acusación, los hechos ocurrieron durante la madrugada del 14 de mayo en la seccional ubicada en la zona de Sarmiento y Ameghino. Un hombre y una mujer permanecían demorados cuando, según la reconstrucción fiscal, los policías aprovecharon su función como sumariantes para reclamar dinero.
Según la hipótesis de la Fiscalía, los efectivos aseguraron que el pago serviría para evitar que los demorados quedaran registrados con pedidos de captura, que sus domicilios fueran allanados y para facilitar su libertad. La suma exigida osciló entre 300 mil y 500 mil pesos, de acuerdo con los testimonios y la evidencia reunida en la causa.
Pesquisa
La pesquisa sostiene que, tras la liberación de la mujer por disposición fiscal, uno de los policías se comunicó con un familiar para coordinar la entrega del dinero. El encuentro fue pactado para el sábado 16 de mayo por la noche en la propia dependencia policial.
El momento determinante de la investigación ocurrió durante una entrega controlada. Según lo expuesto por la Fiscalía, la mujer ingresó a la oficina de sumarios y entregó 300 mil pesos en billetes previamente marcados.
Minutos después del pago, personal de Asuntos Internos irrumpió en la comisaría, donde halló el dinero oculto debajo de una impresora y procedió a la aprehensión de los efectivos. El procedimiento permitió reunir pruebas directas sobre la maniobra investigada y derivó en una causa por corrupción policial.
Durante la audiencia, el magistrado avaló el planteo fiscal y consideró la gravedad de los hechos y el riesgo de entorpecimiento de la investigación para ordenar la prisión preventiva efectiva.
La causa continúa bajo investigación del Ministerio Público de la Acusación, que analiza la posible existencia de episodios similares dentro de la misma seccional. En ese marco, no se descartan nuevas imputaciones ni medidas disciplinarias mientras avanza la pesquisa sobre el funcionamiento interno de la dependencia policial y la eventual participación de otros efectivos.

