El Ministro de Economía Sergio Massa envió a una delegación de funcionarios a Estados Unidos para tratar de concretar un nuevo acuerdo del programa, a días de un nuevo vencimiento de deuda.

Un grupo de funcionarios del Ministerio de Economía viajó anoche con destino a Washington para involucrarse en el tramo final de las negociaciones técnicas con el FMI. Esta negociación terminará por definir cómo será el esquema de desembolsos en lo que resta del año y las nuevas metas a cumplir para el país.
Incluso, no se descarta la llegada de Sergio Massa a los Estados Unidos para el apretón de manos definitivo por el acuerdo. Los tres principales interlocutores ante el Fondo Monetario e integrantes de la mesa chica de Massa son el jefe de asesores Leonardo Madcur, el viceministro de Economía Gabriel Rubinstein, el vicepresidente del Banco Central Lisandro Cleri y uno de sus directores, Jorge Carrera. También forma parte de la comitiva el secretario de Hacienda Raúl Rigo.
Massa y su equipo también deberán dejar definidos en los próximos días cómo quedarán determinadas las metas trimestrales en lo que resta del año. Las metas originales quedaron prehistóricas por el impacto que tuvo la sequía en las cuentas públicas, lo que hizo imposible alcanzar las cifras condicionales de acumulación de reservas.
La discusión presencial en los Estados Unidos arrancará a pocos días de que pesen sobre la hoja de ruta algunas fechas decisivas, como el 31 de julio que empezará el receso de verano en el FMI y operará un nuevo vencimiento por USD 2.660 millones. Recordemos que el Ministerio de Economía decidió postergar los tres pagos de deuda al organismo que estaban distribuidos a lo largo de julio.
Los próximos días de negociación terminarán por darle forma final a una nueva etapa del programa financiero con el FMI. El ritmo de ajuste fiscal, las exigencias en términos de atraso cambiario y los límites al financiamiento a través de la emisión de pesos que se resuelvan en Washington terminará por marcar los bordes de la política económica en los próximos meses en que el oficialismo se jugará la chance de seguir en la Casa Rosada.

