Las autoridades activaron el proceso de recuperación, que requiere reconstruir de manera gradual una red atravesada por cortes prolongados y problemas de generación.

Cuba sufrió este viernes su octavo apagón nacional de 2026, luego de una falla que terminó desconectando por completo el Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La interrupción dejó sin electricidad de manera simultánea a más de nueve millones de habitantes y obligó a iniciar nuevamente el proceso de recuperación de la red.
“Se ha producido una desconexión total del Sistema Eléctrico”, informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). La falla comenzó en las líneas de transmisión y dejó inicialmente sin servicio a Pinar del Río, Artemisa, La Habana y Matanzas, antes de extenderse al resto del país.
La Unión Eléctrica precisó posteriormente que la caída comenzó por un “disparo de la sección de la línea 220 kV Matanzas-Cienfuegos”. La desconexión terminó alcanzando el sistema desde Matanzas hasta Guantánamo, en el extremo oriental de la isla.
Para recuperar el suministro, las autoridades deben poner en funcionamiento primero plantas solares, hidroeléctricas y motores de generación. Esas fuentes permiten abastecer pequeñas áreas y llevar luego energía a las centrales termoeléctricas, que sostienen buena parte de la generación eléctrica cubana.
El episodio es el octavo apagón total registrado durante 2026 y el duodécimo desde finales de 2024. En marzo hubo dos desconexiones nacionales en menos de una semana, en julio se produjeron tres en ocho días y durante agosto ocurrieron otras dos.
Incluso sin un colapso total del SEN, distintas zonas del país soportan cortes que superan las 30 horas y, en algunas provincias, pueden prolongarse durante varios días. Cuba necesita algo más de 100.000 barriles diarios de petróleo y produce cerca de 40.000, según las estimaciones difundidas.
“Es una cosa tras otra: no hay agua, no hay gas para cocinar, no hay electricidad”, relató a AFP Lidia Fernández, una maestra de 36 años. Francisco Rodríguez, jubilado de 78, aseguró que su vivienda ya acumulaba 28 horas sin suministro y temía permanecer varios días más sin luz.

