Al menos 21 muertos en un ataque con coche bomba en Pakistán

NewsITe
Al menos 21 personas murieron y más de 100 resultaron heridas este viernes tras un violento atentado con coche bomba contra una mezquita en la ciudad de Kohat, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, en el noroeste de Pakistán. El ataque se produjo en plena hora de oración, cuando el templo se encontraba colmado de fieles.
Según indicaron medios internacionales y fuentes oficiales, la explosión ocurrió alrededor de las 13.15 hora local. Minutos después de la detonación, hombres armados abrieron fuego contra una instalación policial situada en las inmediaciones, lo que derivó en un intenso tiroteo con las fuerzas de seguridad paquistaníes.
Entre las víctimas fatales se encuentran al menos 15 agentes de la Policía y un niño de cuatro años, de acuerdo con la agencia estatal paquistaní APP. Las autoridades locales señalaron que siete de los atacantes murieron tanto en la explosión inicial como en el posterior enfrentamiento armado.
Autoridades hablan de ataque suicida y refuerzan la seguridad
El inspector general de la Policía de Khyber Pakhtunkhwa, Zulfikar Hameed, calificó lo ocurrido como un ataque suicida, una modalidad que ha sido utilizada en otras acciones extremistas registradas en la región en los últimos años. Hasta el momento, ningún grupo asumió la autoría del atentado.
El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos, muchos de los cuales permanecen internados en hospitales cercanos. Por su parte, el primer ministro Muhammad Shehbaz Sharif condenó enérgicamente el ataque y ordenó reforzar las medidas de seguridad en la zona.
Escalada de violencia en zonas fronterizas
El atentado se enmarca en un contexto de creciente actividad de grupos armados en las áreas fronterizas de Pakistán, especialmente en las regiones limítrofes con Afganistán. En los últimos meses se registró un aumento de los ataques contra fuerzas militares y policiales, así como contra objetivos civiles, lo que genera preocupación en la comunidad internacional por la estabilidad del país.
- La provincia de Khyber Pakhtunkhwa ha sido escenario frecuente de atentados contra mezquitas, instalaciones de seguridad y líderes tribales.
- Las autoridades paquistaníes sostienen que varios grupos militantes utilizan territorio afgano como base para entrenamiento y planificación de ataques.
Islamabad acusa a organizaciones insurgentes de cruzar la frontera para ejecutar operaciones y luego replegarse a refugios en Afganistán. El gobierno talibán afgano rechaza esas acusaciones y afirma que la violencia responde a problemas internos de Pakistán y a disputas históricas en la región.
“Este brutal atentado contra fieles reunidos en oración es un acto de terrorismo que busca sembrar miedo y desestabilizar al país”, señalaron voceros del gobierno paquistaní al repudiar el ataque.
Mientras continúan las tareas de rescate y se investiga el origen del atentado, las fuerzas de seguridad mantienen un amplio operativo en Kohat y zonas aledañas. Organismos de derechos humanos y la comunidad internacional volvieron a reclamar medidas coordinadas para frenar la escalada de violencia en la frontera entre Pakistán y Afganistán y proteger a la población civil.

