Fuerte cruce político tras fracasar la sesión por el DNU 70/23

La Cámara de Diputados volvió a convertirse en escenario de tensión política luego de que fracasara la sesión especial convocada para debatir el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, firmado por el presidente Javier Milei a fines del año pasado. La falta de quórum desató una ola de acusaciones cruzadas entre el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) y distintos bloques de la oposición, que se responsabilizaron mutuamente por el traspié parlamentario.
Desde el oficialismo, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, utilizó la red social X para celebrar la caída de la sesión y cuestionar a quienes impulsaban la anulación del decreto. “Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento”, señaló, al remarcar que, según su mirada, el país ya eligió un rumbo económico y político del que no está dispuesto a retroceder.
El propio Javier Milei se sumó a la reacción oficialista al republicar el mensaje de Menem y agregar su ya habitual consigna: “MAGA! VLLC!”, en una clara señal de respaldo a la continuidad del DNU 70/23, eje central del programa de desregulación económica del Gobierno. El decreto incluye reformas laborales, comerciales y regulatorias que la oposición cuestiona por su alcance y por el mecanismo elegido para aplicarlas, eludiendo el trámite legislativo tradicional.
Reacciones libertarias y críticas a la oposición
Otras voces de La Libertad Avanza también salieron a marcar posición. La diputada Lilia Lemoine destacó que “no hubo quórum, no van a tirar el decreto” y pronosticó una baja en el riesgo país como consecuencia de la continuidad del esquema económico impulsado por Milei. Además, aprovechó para cuestionar la quinta marcha federal universitaria que se llevaba a cabo en las inmediaciones del Congreso, a la que calificó como “un fracaso y una molestia para los laburantes y los estudiantes”.
En la misma línea, la diputada Karen Reichardt aseguró que “la oposición no consiguió quórum para avanzar contra el DNU 70/2023” y sostuvo que los cambios propuestos por el Gobierno apuntan a “más libertad y menos trabas para trabajar, producir e invertir”. Desde LLA remarcan que el resultado en Diputados es una señal de respaldo político a su agenda de reformas.
Críticas opositoras y advertencias sobre el DNU
Del otro lado del espectro político, dirigentes de la oposición denunciaron maniobras y falta de compromiso de algunos sectores para avanzar con el rechazo al decreto. El diputado Itai Hagman, de Fuerza Patria, responsabilizó por la caída de la sesión a “los barriletes de siempre, que van con el viento y se venden por dos monedas”, y advirtió que la falta de quórum implica convalidar el “mamarracho institucional” del oficialismo.
Hagman remarcó que el Gobierno lleva “14 meses incumpliendo leyes votadas y ratificadas” y prometió que la oposición recordará a cada uno de los legisladores que no se sentó en el recinto para rechazar el DNU y tratar proyectos vinculados a la emergencia en discapacidad y al desendeudamiento. La acusación se dirige especialmente a sectores que se muestran dialoguistas con la Casa Rosada.
En sintonía, el diputado del Frente de Izquierda Nicolás del Caño apuntó contra los gobernadores que, según él, “sostienen el nefasto decreto 70/23” y se convierten así en “cómplices del saqueo y del ajuste brutal a las mayorías trabajadoras”. Para el dirigente de izquierda, sin el apoyo de esos mandatarios provinciales el Gobierno de Milei no podría llevar adelante su plan económico.
“Hay que seguir en las calles y en el recinto hasta tirar abajo el DNU 70/23 y todo el plan de Milei”, planteó Del Caño, al llamar a mantener la presión social y parlamentaria.
El debate en torno al DNU 70/23 promete seguir en el centro de la escena política. Mientras el oficialismo lo defiende como una herramienta clave para “desregular la economía y liberar fuerzas productivas”, la oposición advierte sobre su impacto social y la concentración de poder en el Ejecutivo. La disputa por su validez continuará tanto en el Congreso como en la Justicia, en un contexto de fuerte polarización y movilización en las calles.

