Cruce en el oficialismo por el impacto de las pruebas PISA

Tensión en el Gobierno por la lectura de los resultados educativos

Sandra Pettovello y Agustín Etchebarne, en debate por PISA

NewsITe

Los últimos resultados de las pruebas PISA volvieron a encender el debate sobre el estado de la educación en la Argentina y, esta vez, el contrapunto se dio dentro del propio oficialismo. Una crítica del economista liberal Agustín Etchebarne al rendimiento del sistema educativo derivó en una respuesta pública de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que salió a defender la gestión y a marcar matices sobre la interpretación de los datos.

– Publicidad –

Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso y referente cercano al presidente Javier Milei —fue anfitrión del mandatario en un reciente Summit latinoamericano organizado por la entidad—, sostuvo en la red social X que “la educación sigue para abajo” y atribuyó la situación a la continuidad de un esquema que, según su visión, se deterioró a lo largo de los gobiernos kirchneristas. Para el economista, el actual oficialismo aún no habría logrado modificar de raíz ese sistema.

La respuesta de Pettovello llegó pocas horas después y no pasó inadvertida. A través de la misma red social, la ministra aseguró que “la educación no sigue para abajo” y defendió que el Gobierno está “logrando resultados y avances importantes en los aprendizajes fundamentales”, especialmente entre los sectores más vulnerables. En línea con un comunicado difundido por su cartera, subrayó que las pruebas PISA se tomaron a mediados de 2023 a alumnos de 15 años, lo que implica que los cambios de política educativa tienen un impacto más rápido en el nivel primario que en la secundaria.

El Ministerio de Capital Humano ya había señalado, en un texto oficial, que la caída en los puntajes respecto de la medición anterior responde a una “cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas”, a la que responsabiliza por el deterioro de distintas dimensiones del sistema. La lectura del Gobierno apunta a mostrar que, si bien la foto actual es negativa, el origen del problema es de arrastre y no exclusivo de la administración actual.

Etchebarne baja el tono y apunta a la reforma educativa

Tras el intercambio público, Etchebarne aclaró en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas que su intención no es abrir una polémica con el Gobierno, sino remarcar la urgencia de una reforma educativa profunda. Reconoció las mejoras observadas en las pruebas Aprender, que evalúan el nivel primario, pero remarcó que PISA, al medir el desempeño de estudiantes de secundaria, refleja “un arrastre de décadas”.

En ese marco, volvió a insistir en la necesidad de avanzar con la llamada “Ley de Libertad Educativa” (LLE), un proyecto que impulsa el oficialismo y que, según explicó, la Fundación Libertad y Progreso respalda desde hace meses. La iniciativa plantea derogar la Ley Nacional de Educación vigente (N° 26.206) y rediseñar por completo el esquema educativo argentino, con foco en otorgar mayor autonomía a las instituciones y en ampliar la libertad de elección de las familias.

Qué propone la Ley de Libertad Educativa

  • Habilitar modalidades alternativas como el homeschooling, flexibilizando la obligatoriedad de la presencialidad en las aulas.
  • Otorgar mayor autonomía institucional para que las escuelas definan sus programas y enfoques pedagógicos.
  • Implementar nuevos mecanismos de financiamiento orientados a estudiantes, mediante becas o asignaciones específicas.
  • Crear Consejos Escolares de Padres con capacidad para intervenir en la conducción de las escuelas e incluso en la remoción de directivos.
  • Establecer exámenes nacionales de cierre para el nivel secundario, con el objetivo de fijar estándares comunes de evaluación en todo el país.

“La reforma educativa es importante y urgente, reconociendo el gran trabajo que han hecho en alfabetización”, subrayó Etchebarne, al tiempo que pidió avanzar con el proyecto de Pettovello en cuanto el clima político lo permita.

Mientras el oficialismo intenta ordenar el debate interno y proyectar una reforma estructural, el cruce por las pruebas PISA expone la tensión entre la herencia recibida, los tiempos de impacto de las políticas públicas y las expectativas generadas por el cambio de rumbo que promete el Gobierno nacional.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -