Costantino detalló la herencia y los desafíos inmediatos

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El presidente de San Lorenzo, Sergio Costantino, realizó un crudo diagnóstico sobre la situación económica e institucional que atraviesa el club de Boedo. En declaraciones radiales, el dirigente describió un panorama de fuerte parálisis al momento de asumir y remarcó que, desde entonces, el objetivo central de su gestión fue recuperar la operatividad básica de la institución.
“Hay que hablar con la verdad y entre todos estamos sacando al club adelante”, expresó Costantino, al recordar que cuando tomó el mando se encontró con un club prácticamente detenido. Según detalló, en septiembre de 2025 “se cerró la llave del club y no se pagó nada”, lo que obligó a la nueva conducción a reordenar incluso aspectos elementales como la operatoria bancaria.
El dirigente destacó el rol decisivo que tuvieron los socios en el proceso de saneamiento financiero, especialmente en el levantamiento de inhibiciones que pesaban sobre la institución. En ese sentido, reiteró que esos aportes serán devueltos: consideró que se trata de una obligación moral y económica con quienes respaldaron al club en un momento crítico.
Costantino también confirmó la existencia de deudas con referentes del pasado, entre ellos Marcelo Tinelli, y aclaró que esos compromisos están debidamente registrados en los balances. “A futuro, la idea es cumplirles a todos: ex jugadores, proveedores o quien sea”, subrayó, al marcar que el horizonte de la actual gestión es ordenarse para poder afrontar todas las obligaciones.
Relación con los hinchas y futuro político en Boedo
Respecto de su vínculo con los socios e hinchas, el presidente buscó diferenciarse de gestiones anteriores. Aseguró que mantiene el mismo lugar en la platea y la misma cochera, y que se muestra disponible para dialogar cara a cara con los socios. Reconoció, de todos modos, un fuerte desgaste en la confianza de la gente, producto de años de promesas incumplidas y malos resultados deportivos e institucionales.
Con vistas al futuro inmediato, Costantino dejó abierta la posibilidad de continuar al frente del club tras las elecciones previstas para el 30 de mayo. Explicó que hoy su prioridad es la gestión cotidiana y “sentar las bases para un próximo gobierno”, más allá de los nombres propios. Para el dirigente, el debate central debe girar en torno al modelo de club que San Lorenzo quiere para las próximas décadas.
Mercado de pases y defensa del patrimonio azulgrana
El presidente también abordó la situación del plantel profesional y las negociaciones por diferentes futbolistas. Señaló que la dirigencia decidió rechazar ofertas de River Plate y Boca Juniors por Romaña y Cuello al considerar que no reflejaban el verdadero valor de los jugadores. En esa línea, explicó que el objetivo es cuidar el patrimonio deportivo y económico del club.
- Rechazo de propuestas consideradas insuficientes por parte de clubes grandes del país.
- Evaluación de préstamos de otros futbolistas para equilibrar el plantel y las finanzas.
Costantino confirmó además que Augusto Batalla y otros integrantes del plantel seguirán vinculados mientras no aparezcan propuestas que resulten convenientes para todas las partes, y adelantó que se analizan cesiones a préstamo como herramienta para ordenar el presupuesto sin desatender lo deportivo.
“El hincha está desgastado por una falta de credibilidad importante. Eso se revierte estando y trabajando”, sintetizó el presidente, al describir el desafío de reconstruir la confianza puertas adentro y hacia afuera del club.
En un contexto económico complejo para todo el fútbol argentino, la conducción de San Lorenzo busca estabilizar las cuentas, recomponer la confianza y proyectar un modelo de club sustentable, con la mira puesta en las próximas elecciones y en el mediano plazo institucional.

