Reclamo de cooperativistas tensiona la transición en La Banda

NewsITe
Trabajadores de cooperativas de servicio se manifestaron frente a la Municipalidad de La Banda para exigir el cobro de pagos adeudados y la firma de contratos de locación de servicios para quienes acreditan mayor antigüedad. La protesta, realizada el 8 de septiembre con carteles y bombos, se desarrolló sobre la vereda del edificio comunal sin cortar el tránsito, pero impactó de lleno en la etapa final de la gestión del intendente Roger Nediani.
El reclamo se centra en dos puntos: por un lado, el cumplimiento de pagos que, según los manifestantes, se encuentran pendientes; por otro, la posibilidad de acceder a una relación contractual más estable con el municipio, especialmente para las y los cooperativistas que llevan años prestando servicios. Hasta el momento, no se conocieron de manera oficial ni el número preciso de personas alcanzadas, ni el detalle de los conceptos reclamados ni los montos involucrados, por lo que no es posible realizar estimaciones certeras.
La protesta se produce en un contexto político particular. Nediani dejará la intendencia el 31 de octubre, en medio de la transición hacia el gobierno de Llamil Abdala. En ese escenario, el Ejecutivo municipal decidió en agosto pasar a planta permanente a 214 agentes que, al 30 de junio de 2026, acreditaban más de cinco años de antigüedad. Esa medida, anunciada antes de las elecciones y formalizada por decreto tras los comicios, fue presentada como un reconocimiento a la trayectoria de esos empleados.
Sin embargo, el contraste quedó expuesto en la calle: mientras un sector de trabajadores municipales accedió a la estabilidad de la planta permanente, otro grupo —organizado en cooperativas— se congregó frente al Palacio Municipal para reclamar el cobro de sus tareas y una relación contractual directa. No hay evidencia pública de que quienes protestaron cumplan las mismas condiciones que los 214 agentes incorporados a planta, ni de que hayan sido excluidos de manera irregular de aquella nómina.
Presupuesto, cuestionamientos políticos y conflicto laboral
El conflicto también se inscribe en la discusión sobre las finanzas municipales. Para el ejercicio 2026, La Banda cuenta con un presupuesto aprobado de $64.278.964.869,44, sancionado en enero por ocho votos contra cuatro en el Concejo Deliberante. Si bien esa cifra no prueba por sí sola la existencia de partidas disponibles para satisfacer los pedidos de los cooperativistas, sí muestra que se trata de una administración con volumen financiero relevante y margen para definir prioridades en materia de personal y servicios.
El tratamiento exprés del presupuesto generó críticas de sectores opositores. El proyecto ingresó el 9 de enero, comenzó a analizarse el 12 y avanzó a despacho en pocos días. Incluso se señaló la ausencia del secretario de Economía en una de las reuniones clave, debido a que se encontraba de vacaciones. Desde el oficialismo, sin embargo, sostienen que el procedimiento se ajustó a las normas y remarcan que no se comprobó ninguna irregularidad contable.
- Presupuesto 2026 aprobado por $64.278.964.869,44 con amplia mayoría.
- Pase a planta permanente de 214 agentes con más de cinco años de antigüedad.
- Cooperativistas reclaman pagos adeudados y contratos de servicios.
- Transición política hacia la gestión de Llamil Abdala.
La protesta fue pacífica, pero trasladó el conflicto laboral a las puertas mismas del Palacio Municipal, en un momento clave del recambio de gestión.
En paralelo, la Municipalidad había difundido durante el año aumentos salariales para el personal de planta y acuerdos con los gremios del sector. El caso de las cooperativas, sin embargo, expone otra cara del mapa laboral local: trabajadores que aseguran cumplir tareas sin estabilidad, con pagos que consideran incumplidos y sin un encuadre formal acorde a su antigüedad. Hasta ahora no existe una resolución judicial que reconozca de manera individual la deuda denunciada, por lo que las acusaciones de incumplimiento se apoyan únicamente en los testimonios de quienes se movilizaron.
El episodio deja un saldo político evidente: la gestión saliente, que había usado el pase a planta de 214 empleados como símbolo de reconocimiento a la antigüedad, enfrenta ahora el reclamo de otro grupo que invoca precisamente ese mismo argumento para exigir contratos. En la recta final de la administración Nediani y a semanas del inicio de un nuevo gobierno local, el conflicto de las cooperativas se instala como un capítulo más de la discusión sobre el empleo y la precarización en los municipios del interior del país.

