El Canalla se puso en ventaja con una volea de Ávila sobre el cierre del primer tiempo, pero la Lepra alcanzó el 1 a 1 en los últimos minutos. El VAR corrigió la decisión del asistente y permitió la convalidación del empate de Newell’s.

Newell’s y Rosario Central empataron 1 a 1 este domingo en el Gigante de Arroyito, en una nueva edición del clásico rosarino. Fue por la octava fecha del Torneo Clausura. El conjunto local estuvo cerca de quedarse con una nueva edición del clásico, pero Cóccaro convirtió sobre el final y rescató un valioso punto para la Lepra.
Ávila abrió la cuenta para el local
Los dos equipos disputaron un primer tiempo parejo, intenso y con pocas situaciones de peligro. Central logró romper el equilibrio antes del descanso mediante un potente remate de volea de Ávila, quien capturó el rebote de un tiro de esquina y marcó el 1 a 0.
Newell’s adelantó sus líneas durante el complemento y asumió una postura más ofensiva en busca del empate. El planteo le permitió al Canalla encontrar espacios para responder de contraataque, aunque el local no consiguió aprovechar sus oportunidades para ampliar la diferencia.
El agónico empate
Cuando el partido parecía encaminarse hacia una victoria de Rosario Central, un ataque rápido desde un saque de arco generó una chance directa para Newell’s. Ramírez peinó la pelota cerca del área rival y habilitó a Cóccaro, quien definió ante el arquero y convirtió el 1 a 1.
El juez de línea levantó la bandera por una supuesta posición adelantada y demoró el festejo rojinegro. Sin embargo, el VAR revisó la acción y determinó que el delantero uruguayo se encontraba habilitado.
Tras recibir la indicación desde la cabina, Yael Falcón Pérez convalidó el gol de Cóccaro. Los jugadores de Newell’s reaccionaron con un festejo eufórico frente a la platea de Rosario Central, una celebración que generó polémica en el cierre del clásico.
El gol le permitió a la Lepra rescatar un punto en el Gigante de Arroyito y frustró el triunfo del Canalla, que había sostenido la ventaja durante todo el segundo tiempo. Así, el clásico rosarino terminó 1 a 1.

