A nivel nacional, la Unión Tranviarios Automotor anunció su adhesión al paro del 10 de abril lanzado por la CGT. Desde la seccional San Nicolás del gremio de los colectiveros, Tomás Lencina adelantó que “lo que resuelva el Consejo Directivo Nacional [de UTA], lo haremos en todas las seccionales del interior del país”.

De la redacción de EL NORTE
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La consignó EL NORTE: este jueves la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro nacional de variado impacto en las actividades para el próximo 10 de abril. Aunque hasta ahora sin un documento oficial, la conducción nacional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ya dejó trascender que los choferes de colectivo se sumarán a la medida en rechazo a las medidas sociales y laborales impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
“Lo que resuelva el Consejo Directivo Nacional, lo haremos en todas las seccionales del interior del país”, anticipó en diálogo con EL NORTE el secretario general de la seccional San Nicolás de UTA, Tomás Lencina.
Y sumó: “Ahí estaremos. Para manifestar nuestro rechazo a las medidas de este Gobierno anti patria de extrema derecha, que va en contra de todos los argentinos y las argentinas”.
En la seccional nicoleña y las del resto del país aguardan por estas horas una definición puertas adentro de Consejo Directivo Nacional del gremio que encabeza Roberto Fernández.
Más allá de esto, la organización ya anticipó su adhesión a la medida de la CGT que constituye la tercera huelga nacional lanzada desde la asunción del gobierno libertario.
El anticipo
Mientras la CGT evaluaba este jueves la fecha de la huelga, desde la conducción nacional de la UTA ya confirmaban su adhesión a la medida de fuerza, dado que “no se sostiene más la falacia oficial con respecto a una inflación que no existe”.
“El Gobierno busca que los salarios de los trabajadores vayan por debajo de la inflación, lo mismo que está haciendo con los jubilados, a los que además les sacó los remedios”, sostuvo Gabriel Gusso, secretario gremial de la UTA nacional, al confirmar la adhesión al paro general.
“Hay un ataque contra el trabajador y un financiamiento que el Gobierno está haciendo a costillas del ciudadano, y que no tiene límites. No se puede vivir de esta manera y no te dan los números”, remarcó Gusso y describió la dura situación de los asalariados: “Hoy por hoy la canasta básica de una familia tipo está en no menos de 2 millones, hay un aumento de inflación interanual de un 15 por ciento”.
La huelga
La CGT convocó a un paro nacional el 10 de abril próximo en rechazo a las políticas sociales y laborales que se siguen, en especial lo que consideran “el techo a las paritarias” que se quiere imponer.
La central obrera también definió movilizarse el 24 de marzo por el Día de la Memoria; participar de la marcha de los jubilados del miércoles 9 de abril y, finalmente, concretar el paro el jueves 10 del mismo mes.
Ante rumores de la existencia de tratativas subterráneas con la Casa Rosada para explorar un posterior levantamiento de la huelga, Héctor Daer, miembro del triunvirato que conduce la central, remarcó: “No hay ninguna conversación con el Gobierno. Este paro no se levanta”.
Después de una reunión del Consejo Directivo de más de tres horas, la CGT resolvió una serie de medidas que incluyen un acompañamiento a los sindicatos que se movilicen el miércoles próximo junto a los jubilados y una convocatoria a las regionales el jueves 27 en el salón Felipe Vallese de la sede de Azopardo para poner a consideración el plan de lucha.
Antes, el lunes 24, la organización se sumará a la movilización de los organismos de Derechos Humanos por el Día de la Memoria. Posteriormente, la CGT efectuará una movilización “masiva” al Congreso el miércoles 9 de abril junto a los jubilados, para concretar el paro nacional el jueves 10.

