A semanas del inicio del ciclo lectivo 2026, las entidades bonaerenses alertan por el desfasaje entre costos salariales e ingresos y por la baja en la cantidad de alumnos.

A menos de un mes del inicio del ciclo lectivo 2026, los colegios privados de la provincia de Buenos Aires manifestaron su preocupación por el desacople financiero que enfrentan durante los meses en los que no perciben ingresos, pero deben sostener todos los costos operativos del servicio educativo.
La advertencia fue realizada por las entidades nucleadas en la Asociación de Institutos de Enseñanza Argentina (AIEPA), que señalaron que a esta situación recurrente de cada comienzo de año se sumó el impacto de los recientes acuerdos salariales retroactivos para los docentes bonaerenses.
Según indicaron, las instituciones atraviesan un fuerte desequilibrio económico, ya que deben afrontar incrementos salariales desde diciembre sin contar con la posibilidad legal de actualizar las cuotas escolares. Los establecimientos que reciben aporte estatal solo pueden modificar sus aranceles a partir del mes de marzo, como ocurre habitualmente.
Desde AIEPA explicaron que el eje del problema es la imposibilidad normativa de acompañar con los aranceles el ritmo de los aumentos salariales. “Según la normativa vigente, los colegios con aporte estatal sólo pueden cobrar cuotas actualizadas a partir de marzo, lo que genera una brecha de tres meses sin cobertura para los nuevos costos laborales”, explicó el secretario ejecutivo de la entidad, Martín Zurita.
En ese marco, los colegios deben afrontar de manera inmediata, con la liquidación de haberes de enero, aumentos salariales retroactivos correspondientes a diciembre y enero, incluido el proporcional del aguinaldo. A ello se suma el pago de los sueldos de febrero, que se abonan en los primeros días de marzo, sin posibilidad de modificar los montos de las cuotas e incluso sin cobrar aranceles durante el receso académico.
De acuerdo con los datos difundidos, las escuelas deben cubrir un costo salarial acumulado cercano al 8,1%, correspondiente al 1,5% de diciembre y aguinaldo, 3,3% de enero y 3,3% de febrero, tal como se fijó en la paritaria reciente con el gobierno provincial.
En la provincia de Buenos Aires funcionan aproximadamente 4.800 colegios privados que reciben subvención estatal para cubrir parte de los salarios docentes. Esa cifra representa más del 70% del total de los establecimientos educativos de gestión privada y todos ellos deben respetar los topes arancelarios establecidos por el Estado.
A este escenario se suma otra preocupación creciente para el sector. “El sistema está atravesando un momento de cambios y debe afrontar desafíos severos. Una de las principales preocupaciones es la fuerte caída en la cantidad de alumnos de todo el sistema educativo, un fenómeno que se está extendiendo en todo el país”, señaló Zurita.
Finalmente, desde AIEPA advirtieron que en los últimos años se registran niveles de morosidad superiores al promedio histórico, como consecuencia de las dificultades en los presupuestos familiares. “Además tenemos el aumento constante de los costos operativos que requiere el funcionamiento de instituciones que se esfuerzan para mejorar día a día la calidad educativa a pesar del contexto desfavorable”, remarcó el secretario ejecutivo de la entidad.

