Polémica decisión del COI rumbo a Los Ángeles 2028

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El Comité Olímpico Internacional (COI) introdujo un cambio de enorme impacto para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028: las deportistas transgénero quedarán excluidas de las competencias femeninas. La medida redefine de manera restrictiva quiénes podrán integrar esta categoría, al limitarla exclusivamente a mujeres según su condición biológica de base.
De acuerdo con lo indicado por fuentes consultadas por la Agencia Noticias Argentinas, el nuevo reglamento establece además una “evaluación genética obligatoria” para todas las atletas que deseen competir en pruebas femeninas. Este examen deberá ser presentado una sola vez a lo largo de la carrera deportiva, pero funcionará como requisito indispensable para ser habilitada a participar en esa rama.
Desde el COI argumentan que el objetivo principal de la normativa es “salvaguardar la equidad, la seguridad y la transparencia en la rama femenina”. De este modo, el organismo rompe con el enfoque previo, que delegaba en cada federación internacional la potestad de fijar o no condiciones especiales para la inclusión de atletas trans en torneos clasificatorios y competencias olímpicas.
Antecedentes y alcance de la nueva reglamentación
La participación de deportistas trans en el olimpismo ha sido hasta ahora limitada y difícil de medir con precisión. En los Juegos de París 2024 no se registraron casos informados oficialmente. El antecedente más conocido es el de la pesista neozelandesa Laurel Hubbard, quien compitió en Tokio 2020 en la categoría femenina de halterofilia, sin llegar al podio pero generando un intenso debate global en torno a la inclusión y la ventaja competitiva.
La nueva normativa del COI no solo afecta a atletas trans, sino también a deportistas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD), un grupo que en los últimos años se vio alcanzado por regulaciones específicas en disciplinas como el atletismo. La exigencia de pruebas genéticas y la definición más rígida de la categoría femenina podrían implicar la exclusión de competidoras históricas o la obligación de someterse a tratamientos para poder seguir en el alto rendimiento.
Contexto político y posibles repercusiones
El endurecimiento de los criterios se alinea con la agenda impulsada por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, que en 2025 ratificó el decreto denominado “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”. Además, la administración republicana anticipó que implementará restricciones migratorias vinculadas al cumplimiento de estas normas, especialmente de cara a la organización de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
- La categoría femenina quedará reservada a mujeres definidas según criterios biológicos.
- Las atletas deberán presentar una única evaluación genética a lo largo de su carrera.
- La medida alcanza tanto a deportistas trans como a quienes presentan DSD.
- Organismos de derechos humanos y especialistas en género anticipan un fuerte debate internacional.
“Buscamos garantizar condiciones de competencia justas y seguras para todas las mujeres deportistas”, sostienen desde el COI, en medio de crecientes cuestionamientos por el impacto de la medida en los derechos de las minorías.
Mientras se aguarda la letra fina del reglamento y su aplicación en cada disciplina, federaciones, comités nacionales y atletas ya analizan escenarios posibles. Lo que aparece claro es que la decisión del COI reabre una discusión global sobre inclusión, identidad de género y límites reglamentarios en el deporte de alta competencia, con los Juegos de Los Ángeles 2028 como escenario de prueba.

