Operativo en Retiro: cierran un corralón ilegal en la Villa 31

NewsITe
La Ciudad de Buenos Aires clausuró un corralón de materiales de construcción que funcionaba de manera ilegal dentro de la Villa 31, en el barrio de Retiro, y detuvo a tres personas en el marco de un operativo conjunto entre la Policía de la Ciudad y distintas áreas de control del Gobierno porteño.
Según informaron fuentes oficiales, el depósito operaba de noche y se dedicaba al fraccionamiento y la distribución clandestina de materiales hacia el interior del barrio, en abierta violación a la Ley 6.129 de urbanización de la Villa 31, que prohíbe expresamente la instalación de corralones en una zona delimitada para evitar el crecimiento urbano descontrolado.
En el lugar se encontraron grandes cantidades de ladrillos, hierro, arena y otros insumos que eran vendidos y acopiados sin habilitación. Durante la inspección también se hallaron pallets de bebidas, que se comercializaban sin autorización, lo que derivó en el labrado de actas y el secuestro de la mercadería.
Con este procedimiento, ya suman cinco los corralones ilegales clausurados recientemente en el sector, en el marco de un plan de ordenamiento urbano y fortalecimiento de la seguridad que el Gobierno de la Ciudad viene desplegando en todos los barrios. En paralelo se desarrollan operativos de saturación policial, se montan retenes y se avanza en la peatonalización de calles para limitar el ingreso de camiones con materiales de construcción.
“Ley y orden” en la Villa 31
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, respaldó las acciones y remarcó que el objetivo es frenar el avance de construcciones irregulares y mejorar las condiciones de vida de los habitantes del barrio popular.
“Estaban acostumbrados a hacer cualquier cosa pero se terminó. Por si no les quedó claro, los corralones que venden materiales para que crezca la Villa 31 no van más. Ley y orden”, sostuvo Macri, según consignó Noticias Argentinas.
Desde el Ejecutivo local señalan que la fiscalización de las obras sin permiso, el desalojo de unidades y terrenos usurpados y el refuerzo de la presencia policial forman parte de una estrategia más amplia para consolidar la integración socio-urbana y garantizar que la Ciudad funcione bajo un mismo marco normativo.
Urbanización y desafíos pendientes
La urbanización de la Villa 31, iniciada formalmente en 2016, tenía como metas centrales ordenar el crecimiento, mejorar el acceso a servicios básicos y reducir los riesgos estructurales. Sin embargo, el barrio –donde se estima que viven alrededor de 45 mil personas en un predio de unas 72 hectáreas frente a Retiro– continúa enfrentando problemas de hacinamiento, construcciones precarias y una trama urbana difícil de controlar.
En ese contexto, el cierre de corralones irregulares es presentado por la administración porteña como una herramienta clave para frenar el avance de nuevas edificaciones sin planificación, al tiempo que se insiste en la necesidad de cumplir con las normas de seguridad edilicia y los procesos de habilitación correspondientes.
“No vamos a permitir que el crecimiento descontrolado siga poniendo en riesgo a los vecinos. La Ciudad es una sola y eso implica los mismos derechos, pero también las mismas obligaciones para todos”, reiteraron desde el Gobierno local, que prevé sostener los operativos en la zona en las próximas semanas.

