Argentina ha sido escenario de múltiples femicidios y desapariciones que han dejado una marca imborrable en la sociedad. En el Día Internacional de la Mujer, estas historias recuerdan por qué la lucha por los derechos y la justicia sigue más vigente que nunca.

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no solo es una jornada de conmemoración, sino también un llamado urgente a la acción.
En Argentina, los casos de femicidios y desapariciones de mujeres han dejado huellas imborrables en la sociedad y han impulsado la lucha por la igualdad y la erradicación de la violencia de género.
Desde la desaparición de Marita Verón hasta el asesinato de Lucía Pérez, estos hechos exponen una realidad que aún requiere respuestas y cambios estructurales.
Un país atravesado por la violencia de género
Argentina ha sido testigo de múltiples casos de violencia extrema contra las mujeres, muchos de los cuales han impulsado cambios legislativos y sociales. A pesar de la implementación de la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Ley 26.485) y del Registro Nacional de Femicidios, los asesinatos y desapariciones de mujeres siguen ocurriendo con alarmante frecuencia.
Según el último informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, que dirige La Casa del Encuentro, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2024, se registraron 283 femicidios, 3 lesbicidios, 8 trans/travesticidios y 24 femicidios vinculados de varones. Estos crímenes dejaron a 343 hijos e hijas sin madre, de los cuales el 52% son menores de edad.
A continuación, algunos de los casos que marcaron la historia del país y evidencian la urgencia de seguir luchando contra la violencia machista.
Marita Verón: La lucha incansable contra la trata de personas

Uno de los casos más emblemáticos de desaparición en Argentina es el de María de los Ángeles “Marita” Verón, quien fue secuestrada el 3 de abril de 2002 en Tucumán. Tenía 23 años y una hija de tres.
Según las investigaciones, Marita fue capturada por una red de trata de personas para ser explotada sexualmente. Su madre, Susana Trimarco, inició una búsqueda incansable que expuso la complicidad de las fuerzas policiales y sectores del poder con estas redes criminales.
Si bien Marita nunca fue encontrada, la lucha de su madre permitió rescatar a más de 100 mujeres víctimas de trata y derivó en la creación de la Fundación María de los Ángeles, una organización dedicada a la asistencia de mujeres en situaciones de vulnerabilidad.
El caso también impulsó la sanción de la Ley 26.842, que agravó las penas por el delito de trata de personas en Argentina.
Lucía Pérez: Caso que dio origen al primer Paro de Mujeres

El 8 de octubre de 2016, en Mar del Plata, Lucía Pérez, una adolescente de 16 años, fue brutalmente asesinada. Su crimen conmocionó al país debido a la violencia extrema con la que fue atacada.
Lucía fue drogada, violada y asesinada por Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel.
La indignación por este femicidio llevó a la realización del primer Paro Nacional de Mujeres, convocado por el movimiento Ni Una Menos el 19 de octubre de 2016.
La consigna fue clara: “Si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras”.
En 2018, los acusados fueron absueltos del cargo de femicidio, lo que generó una fuerte protesta social. Sin embargo, en 2023, Farías fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de Lucía Pérez, un fallo que fue celebrado por la familia y las organizaciones feministas.
Úrsula Bahillo: Un femicidio anunciado que expuso el fracaso del sistema judicial

El caso de Úrsula Bahillo reflejó las graves fallas del sistema judicial para proteger a las mujeres víctimas de violencia de género.
Úrsula tenía 18 años cuando fue asesinada el 8 de febrero de 2021 en Rojas, provincia de Buenos Aires.
Su femicida, Matías Ezequiel Martínez, era su expareja y oficial de la Policía Bonaerense. La joven lo había denunciado en al menos 18 ocasiones por violencia, pero nunca recibió una respuesta efectiva.
El día del crimen, Martínez la citó en un descampado y la apuñaló 15 veces. Luego intentó suicidarse, pero fue detenido.
La indignación por su asesinato generó protestas masivas en todo el país y reavivó el reclamo por la implementación efectiva de medidas de protección para víctimas de violencia de género.
En 2022, Matías Martínez fue condenado a prisión perpetua.
Micaela García: el femicidio que impulsó la “Ley Micaela”

En abril de 2017, Micaela García, una joven de 21 años, desapareció en la ciudad de Gualeguay, Entre Ríos. Su cuerpo fue encontrado días después, y su femicida, Sebastián Wagner, fue detenido y condenado a prisión perpetua.
El caso generó conmoción porque Wagner, quien tenía antecedentes por violación, había sido liberado antes de cumplir su condena completa. Este hecho expuso las deficiencias del sistema judicial y penitenciario.
Como consecuencia del femicidio de Micaela, en 2018 se aprobó la Ley Micaela (Ley 27.499), que establece la capacitación obligatoria en género y violencia contra las mujeres para funcionarios del Estado en todos los niveles.
Femicidios y desapariciones: una problemática estructural
A lo largo de los años, muchos otros casos han impactado a la sociedad argentina, evidenciando la urgencia de reforzar las políticas de prevención, asistencia y justicia en casos de violencia de género.
Algunos de los nombres que resuenan en la memoria colectiva son:



- Carla Soggiu (2019), víctima de violencia de género que murió en el Riachuelo luego de activar su botón antipánico.
- Chiara Páez (2015), adolescente de 14 años asesinada por su novio, cuyo caso impulsó el movimiento Ni Una Menos.
- Lola Chomnalez (2014), joven de 15 años asesinada en Uruguay, cuyo caso tardó años en esclarecerse.
El 8 de marzo: Un día de lucha y memoria
El Día Internacional de la Mujer no es solo una jornada de celebración, sino también una fecha para exigir justicia, políticas públicas efectivas y un compromiso real del Estado y la sociedad para erradicar la violencia de género.
En Argentina, cada 8 de marzo, miles de mujeres se movilizan en todo el país para exigir que ninguna más sea víctima de la violencia machista.
Los casos mencionados son solo una parte de una problemática que sigue vigente.
Mientras el sistema judicial no garantice respuestas efectivas y la sociedad no se comprometa a erradicar la violencia de género, la lucha deberá continuar.

