El país destinará 825,7 millones de reales para frenar la destrucción de la Amazonia con tecnología y helicópteros.

El Gobierno de Brasil anunció un presupuesto histórico de 825,7 millones de reales (146 millones de dólares) para el Fondo Amazonía. Este fondo ejecutará un plan integral durante 60 meses para fortalecer la lucha contra la deforestación en la selva sudamericana.
El anuncio lo realizó el presidente Luiz Inácio Lula da Silva junto a la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, y el titular del BNDES, Aloizio Mercadante. La presentación se realizó en el Palacio de Planalto.
El monto se destinará al Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama). Este organismo ejecutará el proyecto Fortalecimiento del Monitoreo Ambiental para el Control de la Deforestación Ilegal en la Amazonia (FortFisc).
Tecnología y bases aéreas en la selva
El plan contempla la compra de helicópteros de gran tamaño con protección balística y drones de última generación. También se construirán bases aéreas estratégicas, helipuertos y un centro de capacitación.
El gobierno planea sumar bases móviles de inspección, depósitos para bienes incautados y sistemas digitales de monitoreo ambiental. También se incorporará inteligencia artificial para sanciones remotas y fortalecerá la gestión de Ibama.
“Durante el Gobierno del presidente Lula hemos evitado la liberación de 450 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera”, destacó la ministra Silva. “Esto duplicó los recursos del Fondo Amazonía”, agregó.
Un centro de investigación para restaurar la Amazonia
Brasil inauguró el Centro Avanzado en Investigaciones Socioecológicas para la Recuperación Ambiental de la Amazonia. Se encuentra en Belém, estado de Pará, y operará bajo la coordinación de Embrapa.
El centro, llamado Capoeira, contará con una inversión de 14 millones de reales y reunirá a más de 100 científicos de 33 instituciones. Su objetivo es articular conocimientos científicos, tradicionales y comunitarios para transformar la región.
Capoeira integrará laboratorios, universidades, ONG y comunidades locales. Investigará sistemas agroforestales, regeneración natural y forestación para restaurar ecosistemas degradados.
Según Joice Ferreira, investigadora de Embrapa, la restauración de la Amazonia es urgente. “La mayor parte de las emisiones de Brasil proviene de la deforestación”, explicó. Por eso, el país se comprometió a restaurar 12 millones de hectáreas para 2030.
De acuerdo con la Alianza por la Restauración de la Amazonia, ya hay 2.773 iniciativas de restauración en Brasil. Estas cubren 113.500 hectáreas, pero la mayoría son de pequeña escala y necesitan mayor integración social y económica.

