Investigadores y autoridades analizan las causas de la elevada mortalidad registrada durante esta temporada en las costas de Chubut. Una de las principales hipótesis apunta a una infección bacteriana, aunque los especialistas advirtieron que todavía se necesitan estudios para confirmarla.

Un llamativo incremento en la cantidad de crías de ballena franca austral encontradas muertas en Península Valdés encendió la alerta entre investigadores y autoridades de Chubut, que trabajan para determinar qué está provocando la mortalidad registrada durante la actual temporada reproductiva.
Uno de los últimos registros se produjo en la playa La Adela, donde fueron halladas alrededor de 29 crías muertas. Los casos se conocieron con pocos días de diferencia respecto de la aparición de otros ejemplares sin vida en distintos sectores de la costa de Puerto Madryn.
Desde el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) explicaron que la población que llega a la zona ya atravesó temporadas con una elevada mortalidad de ballenatos. En 2012, por ejemplo, se contabilizaron 113 ejemplares muertos, la cifra más alta documentada hasta entonces para la especie tanto en la región como a nivel mundial.
Sin embargo, los primeros datos de 2026 generan preocupación por la cantidad de casos. Desde el organismo indicaron que los registros preliminares podrían corresponder a un episodio de una escala incluso mayor, aunque será necesario consolidar las cifras y compararlas con la cantidad de nacimientos de esta temporada para establecer su verdadero impacto sobre la población.
Investigan una posible infección bacteriana
La Secretaría de Ambiente de Chubut informó que, hasta el momento, no encontró evidencias que permitan relacionar directamente las muertes con factores provocados por la actividad humana. La principal hipótesis de trabajo apunta a una bacteria presente habitualmente en el ambiente marino que puede provocar afecciones sistémicas en los ballenatos.
Los especialistas investigan particularmente a la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, que puede encontrarse en diferentes animales y ambientes marinos y provocar enfermedades graves en cetáceos. Existe además un antecedente en Península Valdés: un estudio publicado en 2016 detectó la bacteria en lesiones vinculadas con ataques de gaviotas en dos crías examinadas durante 2013, aunque aquella investigación no pudo establecer que la infección hubiera provocado sus muertes.
Mariano Coscarella, investigador del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Conicet, señaló que los veterinarios sospechan de un brote bacteriano, pero aclaró que todavía debe ser confirmado. También sostuvo que, si bien los indicios apuntan inicialmente a una causa natural, todavía no puede descartarse completamente la influencia de la actividad humana.
Más de 400 crías fueron contabilizadas este año
El primer censo aéreo de la temporada 2026 registró 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, de las cuales 409 eran crías. El relevamiento fue realizado el 6 de septiembre por investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos del CESIMAR-Conicet.
La cifra total quedó por debajo del récord de 2.110 ejemplares contabilizados en 2025, aunque los científicos explicaron que el registro de este año se encuentra dentro de los valores esperables y que estas poblaciones presentan fluctuaciones naturales. También señalaron que la fecha del relevamiento y el desplazamiento de los animales dentro de los golfos pueden modificar considerablemente los resultados de cada censo.
Península Valdés constituye una de las principales áreas reproductivas de la ballena franca austral. Ante el aumento de las muertes de crías, los equipos científicos continuarán con los análisis para establecer las causas y determinar la magnitud que el episodio puede alcanzar durante la temporada 2026.

