El adolescente de 16 años que sufrió graves lesiones tras recibir un ladrillazo en avenida Savio declaró este miércoles por la mañana en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2. Luego habló con EL NORTE sobre su recuperación y sorprendió con su postura frente a quienes lo atacaron. Su madre, en cambio, pidió que los acusados continúen detenidos: “Lo golpearon al punto de que lo querían matar”.

Jesús González, el adolescente de 16 años que estuvo al borde de la muerte tras ser atacado con un ladrillo en avenida Savio, expresó su deseo de perdonar a sus agresores y de que puedan pasar las próximas fiestas junto a sus familias. El joven declaró este miércoles por la mañana en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2, en el marco de la causa judicial por la agresión. En declaraciones a EL NORTE, Jesús y su madre hablaron sobre su recuperación después de una prolongada internación y revelaron que continúa bajo tratamiento médico, está perdiendo la audición de un oído y deberá someterse a una nueva cirugía en marzo de 2027.
Al ser consultado sobre qué esperaba de la Justicia y si perdonaba a quienes lo atacaron, Jesús manifestó: “Que estén en la casa. Que estén con la familia para Navidad”.
Sus palabras reflejan una postura diferente a la de su madre, Jésica Bogado, quien considera que los dos menores acusados deben continuar detenidos. Aunque reconoció que también se trata de adolescentes, sostuvo que la violencia ejercida contra su hijo no puede quedar sin consecuencias.
“Que los chicos sigan detenidos, más allá de que me duela, porque son criaturas también. Pero no pensaron en cómo iban a dejar a la persona que estaban golpeando”, expresó.
“Lo golpearon al punto de que lo querían matar”
Durante la entrevista, Jésica reveló que recién ahora pudo observar las imágenes completas del ataque que sufrió su hijo el pasado 6 de septiembre, cuando recibió un ladrillazo en la cabeza y quedó gravemente herido.
“Yo recién hoy pude ver el video completo. Y más allá de que haya sido una pelea de chicos, porque fue una pelea tonta de chicos, lo golpearon al punto de que lo querían matar”, manifestó.
La mujer cuestionó especialmente que uno de los involucrados continuara golpeando a Jesús cuando ya se encontraba tendido en el suelo y presentaba convulsiones.
“Porque si ya lo vieron convulsionando en el piso, ¿por qué el otro menor va a generarle una patada? Fue como para terminar de matar. Porque él ya estaba tirado en el piso convulsionando, ya había un charco de sangre, era evidente que ya estaba mal”, sostuvo.
Jesús sigue en tratamiento y deberá volver al quirófano
Pese a haber recibido el alta médica después de varias semanas de internación, el adolescente todavía enfrenta importantes secuelas físicas y emocionales.
“Me siento muy bien”, reconoció Jesús al ser consultado sobre su estado actual. También explicó que conserva recuerdos parciales del episodio.
Su madre detalló que la recuperación continúa con atención de distintos especialistas, entre ellos psicólogos, otorrinolaringólogos y neurocirujanos.
“Ahora tiene que seguir con tratamiento, está con psicólogos, está yendo al otorrino porque está perdiendo la audición del oído”, explicó.
Además, adelantó que deberá someterse a una nueva intervención quirúrgica en marzo de 2027 para colocarle una placa de titanio en el cráneo. “Seguimos con los tratamientos de neurocirugía, porque a él lo operaron, pero no le pusieron placa, no le pusieron nada. Tenemos que volver el año que viene en marzo para volver a hacerse la operación y que le pongan la placa de titanio”, señaló.
Una recuperación que continúa y una causa judicial abierta
El brutal ataque ocurrió el 6 de septiembre en avenida Savio, a la altura de Pringles. Jesús sufrió graves lesiones en la cabeza que obligaron a trasladarlo al Hospital Eva Perón de San Martín, donde permaneció internado durante varias semanas y debió ser intervenido quirúrgicamente.
El joven declaró este miércoles por la mañana en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2, en el marco de la causa judicial que continúa bajo la carátula de homicidio simple en grado de tentativa, con dos adolescentes de 16 y 14 años acusados por la agresión.
Mientras avanza la investigación, la familia concentra sus esfuerzos en la recuperación del joven. Jésica aprovechó la entrevista para agradecer el acompañamiento recibido durante los momentos más difíciles.
“Agradecida a la gente que nos ayudó muchísimo, que estuvieron orando por la recuperación de él. A ustedes también agradecerle por la difusión”, expresó.
Aunque todavía deberá atravesar tratamientos y una nueva cirugía, Jesús mantiene una postura de perdón hacia quienes lo agredieron. Su deseo de que puedan compartir la Navidad con sus familias contrasta con el reclamo de su madre, quien considera que deben continuar detenidos por la gravedad del ataque y las consecuencias que dejó en la salud de su hijo.

