El sospechoso, que trabajaba como personal de limpieza en el centro de salud, fue arrestado tras un operativo de “compra controlada” realizado por la Policía de la Ciudad en Plaza Houssay. El equipo recuperado era una bomba de infusión utilizada en quirófanos y terapias intensivas.

La Policía de la Ciudad detuvo esta semana a un empleado de limpieza del Hospital de Clínicas acusado de robar un equipo médico de alta complejidad para venderlo a través de redes sociales. El procedimiento permitió recuperar el aparato mediante una operación encubierta realizada a pocos metros del centro de salud.
La investigación comenzó el 16 de mayo, cuando se detectó el faltante de una bomba de infusión dentro del hospital. Se trata de un equipo utilizado en quirófanos y salas de terapia intensiva para administrar fluidos, medicamentos o nutrientes directamente al sistema circulatorio de los pacientes.
La pesquisa fue llevada adelante por la División Investigaciones Comunales 2 de la Policía de la Ciudad. Durante el monitoreo de redes sociales y plataformas de compraventa, los investigadores localizaron una publicación que ofrecía un aparato de características similares al sustraído.
De acuerdo con fuentes policiales, el vendedor era un empleado de limpieza del propio hospital y ofrecía la bomba de infusión por $850.000, un monto considerablemente inferior al valor de mercado, situación que despertó sospechas entre los investigadores.
Con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 47, a cargo de Marcelo Solimine, y del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 16, encabezado por Mariano Iturralde, se autorizó un operativo de “compra controlada” para identificar al sospechoso, recuperar el equipo y concretar su detención.
Para ello, efectivos encubiertos utilizaron un perfil falso de una mujer y tomaron contacto con el vendedor. Luego coordinaron el encuentro en Plaza Houssay, ubicada a pocos metros del Hospital de Clínicas.
El acusado llegó al lugar con la bomba de infusión oculta en una mochila y se reunió con una agente que simuló ser compradora. Una vez concretado el intercambio, los policías procedieron a detenerlo.
Tras el arresto, el imputado fue trasladado a una dependencia policial para continuar con las actuaciones por el delito de hurto. Además, la Justicia ordenó el secuestro de la bomba de infusión recuperada y de un teléfono celular.

