Tapia recordó la derrota ante Arabia Saudita y lanzó una fuerte acusación política

El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, volvió sobre uno de los momentos más duros de la Selección argentina en el Mundial de Qatar 2022 y dejó una frase que combinó fútbol y política. En una entrevista con el periodista Emiliano Coroniti, el dirigente aseguró que vio a un expresidente argentino festejar el gol de Arabia Saudita contra el combinado nacional, junto a un jeque árabe.
“Vi a un expresidente… de un club argentino festejar el gol de Arabia con un jeque árabe”, lanzó Tapia, sin mencionar nombres propios pero dejando una descripción que remite de inmediato a Mauricio Macri, expresidente de la Nación y de Boca Juniors, que se encontraba en Qatar durante ese partido por sus vínculos con la FIFA. La declaración reaviva internas y diferencias políticas en el corazón del fútbol argentino.
La derrota 2 a 1 frente a Arabia Saudita en el debut mundialista fue luego el punto de partida de la histórica reacción del equipo de Lionel Scaloni, que terminó consagrándose campeón del mundo en Lusail. Sin embargo, para Tapia, aquel episodio también quedó marcado como un símbolo de las tensiones dirigenciales que rodean a la Selección y a la conducción de la AFA.
Durante la charla, el titular de la casa madre del fútbol argentino defendió con firmeza el actual formato de los torneos locales. Sostuvo que uno de los rasgos distintivos de la Liga Profesional es su carácter competitivo y abierto: “Acá puede salir campeón cualquiera”, señaló, en contraste con las principales ligas europeas, donde los títulos suelen quedar concentrados en un puñado de clubes con más poder económico.
Defensa del modelo AFA y autocrítica por la comunicación
Tapia reconoció, no obstante, que la organización del fútbol argentino es blanco de cuestionamientos permanentes, tanto desde el arco político como desde el ambiente futbolero. En ese contexto, el dirigente ensayó una autocrítica centrada en la forma y no en el fondo: admitió que quizás el principal error de la gestión fue no haber sabido comunicar con claridad las decisiones y los objetivos de los cambios implementados en los últimos años.
El presidente de la AFA insistió en que el modelo de competencia apunta a fortalecer a todas las instituciones, y que los resultados deben medirse en función del funcionamiento cotidiano, la inversión en infraestructura y la proyección de jugadores, más que por el debate mediático coyuntural. En esa línea, relativizó las críticas y consideró que muchas de ellas responden a intereses políticos.
- Defensa del formato actual de los torneos argentinos.
- Contraste con las ligas europeas más concentradas en pocos campeones.
- Reconocimiento de falencias en la comunicación institucional.
“Estos últimos siete meses fueron mi mejor lección de vida”, afirmó Tapia, quien sintetizó su mirada sobre la conducción con otra frase: “La mejor gestión es la de cada día”.
Con sus declaraciones, Tapia volvió a dejar en evidencia que la disputa por el poder en el fútbol argentino excede lo deportivo y se mezcla con la política nacional. Mientras la Selección continúa capitalizando el impulso del título mundial, la puja dirigencial promete seguir sumando capítulos fuera de la cancha.

