Maniobra para borrar rastros en la mansión de Pilar vinculada a la AFA

NewsITe
La investigación judicial sobre la mansión de Villa Rosa, en el partido bonaerense de Pilar, sumó nuevos elementos que apuntan a un presunto operativo de encubrimiento previo a los allanamientos ordenados por la Justicia federal. El inmueble, valuado en más de 20 millones de dólares, es señalado por su presunta vinculación con el tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, y con el entorno de la conducción del fútbol local.
Según reconstruyó el diario La Nación a partir de testimonios del personal que trabajaba en la quinta, el denominado operativo de “limpieza” comenzó el 1 de diciembre pasado, en paralelo a los procedimientos en la financiera Sur Finanzas y a la denuncia penal impulsada por Elisa Carrió en los tribunales de Comodoro Py. Desde ese momento, la prioridad habría sido borrar cualquier rastro que vinculara la mansión con Toviggino.
La primera orden fue un blindaje digital. Empleados que utilizaban grupos de WhatsApp para informar, con fotos y videos, sobre el mantenimiento diario de la propiedad, fueron obligados a eliminar todos los registros. De acuerdo con los testimonios, el borrado de imágenes y archivos de los teléfonos se realizó bajo supervisión directa de los capataces, quienes controlaban que no quedaran copias ni respaldos.
En paralelo, los trabajadores debían entregar sus celulares a Emanuel Gómez, casero del predio y hombre de confianza de Toviggino, al ingresar a la quinta. Los dispositivos solo eran devueltos al finalizar la jornada laboral, una práctica que, según los testigos, se intensificó en los días previos al allanamiento del 12 de diciembre, dispuesto entonces por el juez federal Daniel Rafecas.
Vaciamiento selectivo y hallazgo de autos de lujo
En la semana previa al operativo judicial se habría concretado una limpieza física de la mansión. De acuerdo con un testigo citado por La Nación, se retiraron objetos y pertenencias asociadas al tesorero de la AFA mediante un vaciamiento selectivo, pese a que la propiedad contaba con custodia policial. La maniobra se habría realizado utilizando una camioneta vinculada a personas del entorno y aprovechando un portón trasero para evitar controles.
- El casero, Emanuel Gómez, habría coordinado el retiro de objetos clave.
- Parte de lo que no podía trasladarse fue directamente quemado dentro del predio.
- La custodia policial, según los testimonios, solo estaba presente en horarios limitados.
“Emanuel fue el encargado de ese operativo, sacaban todo en la camioneta de Diego Pantano, el hermano de Luciano, y lo que no podían sacar lo quemaban. Lo sacaban por un portón de atrás; la Policía solo estaba a la mañana y a la tarde para tomar los datos de los empleados”, relató uno de los trabajadores, que pidió reserva de identidad.
El procedimiento judicial permitió secuestrar cerca de 50 vehículos de alta gama y de colección, además de un bolso y una plaqueta a nombre del tesorero de la AFA, que sobrevivieron al presunto intento de encubrimiento.
Una causa judicial en disputa y un futuro abierto
Actualmente, la causa penal que investiga el origen de los fondos y el patrimonio vinculado a la mansión de Pilar atraviesa un complejo laberinto de competencias. El juez federal de Campana, Adrián González Charvay, ordenó el peritaje de la flota de autos secuestrados, aunque su continuidad al frente del expediente no está garantizada.
La Cámara de Casación postergó la definición sobre qué fuero debe intervenir, dejando en manos de la Cámara en lo Penal Económico no solo el futuro del caso, sino también la resolución de los procesamientos por presunta evasión fiscal que pesan sobre el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y sobre el propio Toviggino, según trascendió en ámbitos judiciales.
Mientras tanto, la quinta de Villa Rosa intenta recuperar un funcionamiento cotidiano, pero bajo un fuerte hermetismo. Con una dotación mínima de seis empleados, se reactivaron las obras en el gimnasio y en un sauna privado, aunque la mayoría del personal habría sido despedida en febrero. El avance de la investigación definirá si la mansión se consolida como prueba central de un presunto circuito de lavado y evasión en el corazón del fútbol argentino, o si la maniobra de encubrimiento logró borrar parte de sus huellas más comprometedoras.

