La Justicia salteña quitó la responsabilidad parental a ambos padres

NewsITe
La Justicia de Salta condenó a una joven pareja a tres años de prisión en suspenso por ejercer violencia física contra su beba de apenas ocho meses. El caso, que generó conmoción en el ámbito judicial y entre los organismos de protección de la niñez, tuvo su origen en marzo de este año, cuando la menor llegó al Hospital Materno Infantil con lesiones de gravedad.
Según consta en el expediente, el personal médico que atendió a la niña advirtió que las heridas no eran compatibles con un accidente doméstico, por lo que radicó de inmediato la denuncia que dio inicio a la investigación penal. La intervención rápida del sistema de salud permitió activar los protocolos de protección y poner el caso en conocimiento de la Fiscalía especializada.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género N.º 2, conducida por el fiscal Federico Gabriel Portal y la auxiliar fiscal Virginia Bortoloto. A partir de testimonios, informes médicos y pericias interdisciplinarias, el Ministerio Público determinó que los progenitores golpearon a la beba en un contexto de alta vulnerabilidad, configurando un cuadro de violencia intrafamiliar.
Ante la evidencia reunida, las partes acordaron avanzar por la vía de un juicio abreviado. En esa instancia, el juez Ignacio Colombo declaró a la pareja culpable del delito de lesiones leves agravadas por el vínculo, una figura que contempla penas más severas cuando la víctima es un hijo o un familiar directo.
Detalles de la condena y medidas de protección
El magistrado impuso a ambos acusados una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Esto significa que no irán a la cárcel si cumplen estrictamente con una serie de reglas de conducta fijadas por el tribunal y supervisadas por las autoridades competentes durante un plazo de cuatro años.
En paralelo, el juez resolvió una medida de fuerte impacto en materia de protección de la infancia: suprimió la responsabilidad parental de ambos respecto de la menor. Con esta decisión, los padres dejan de tener la autoridad legal sobre la niña, una herramienta utilizada por la Justicia para priorizar la seguridad y el bienestar de la víctima.
Además, el padre de la beba fue condenado por el delito de coacciones en perjuicio de un familiar considerado testigo clave en la causa. De acuerdo con fuentes judiciales, esta conducta buscaba presionar o intimidar a la persona que iba a aportar información relevante para el esclarecimiento de los hechos.
- Lesiones leves agravadas por el vínculo en perjuicio de una beba de ocho meses.
- Condena de tres años de prisión en suspenso para ambos progenitores.
- Supresión de la responsabilidad parental como medida de protección.
- Condena adicional al padre por coacciones contra un testigo fundamental.
- Reglas de conducta y supervisión por cuatro años para los condenados.
La intervención del personal médico y la actuación de la Fiscalía especializada resultaron clave para visibilizar el caso y activar los mecanismos de protección a la niña.
El caso se enmarca en el creciente trabajo de los tribunales y fiscalías especializadas en violencia familiar y de género, que buscan dar respuestas más rápidas y eficientes frente a hechos que afectan a niñas, niños y adolescentes. Desde los organismos judiciales remarcan la importancia de denunciar cualquier sospecha de maltrato infantil para que el Estado pueda intervenir a tiempo.

