La recaudación en baja reaviva la disputa política y fiscal

NewsITe
La atención del Gobierno nacional y de los gobernadores está puesta hoy en el informe que difundirá la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), con los datos actualizados de la recaudación tributaria. En un año signado por la austeridad y las necesidades fiscales, el comportamiento de los ingresos se convirtió en una variable clave para medir la relación entre Javier Milei y las provincias.
Los antecedentes no son alentadores. En febrero, la recaudación totalizó $16,2 billones y acumuló su séptima caída consecutiva en términos reales. Aunque los ingresos crecieron nominalmente alrededor de 20%, el ajuste por inflación expuso una baja cercana al 9%, reflejo directo de la fuerte desaceleración de la actividad económica en distintos sectores.
La contracción golpea tanto a las arcas nacionales como a las provinciales. Menos recaudación implica una merma en los fondos coparticipables y en los recursos propios de cada jurisdicción, lo que recorta el margen de maniobra de los gobernadores para atender los reclamos salariales de docentes, trabajadores estatales y fuerzas de seguridad. En varias provincias ya se registran paros, movilizaciones y medidas de fuerza impulsadas por gremios que piden aumentos que acompañen la inflación.
Del otro lado del mostrador, los mandatarios provinciales sostienen que las propuestas salariales representan el “máximo esfuerzo” posible en un contexto de menor recaudación y reducción de transferencias discrecionales desde la Casa Rosada. El deterioro de las cuentas públicas provinciales se siente con fuerza en distritos como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Misiones, Salta, Río Negro, San Juan, Jujuy, La Rioja y Catamarca, entre otros.
Provincias en tensión y negociaciones con la Casa Rosada
El mapa político muestra tanto a gobernadores opositores como a aliados circunstanciales del oficialismo nacional. Entre los primeros aparece Axel Kicillof, al frente de la provincia de Buenos Aires, uno de los principales críticos de la gestión de La Libertad Avanza. Pero también figuran dirigentes que mantienen un vínculo más fluido con el Ejecutivo, como el rionegrino Alberto Weretilneck, invitado junto a otros mandatarios a actividades como el denominado “Argentina Week”.
En privado, varios gobernadores admiten que los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que el Gobierno distribuye de manera discrecional, no alcanzan para compensar la caída de ingresos. Por ahora predomina la cautela y se evita una confrontación abierta con Balcarce 50, a la espera de nuevas instancias de diálogo en las que se discutan mecanismos de compensación o un esquema más previsible de asistencia financiera.
El telón de fondo es político y legislativo. La administración Milei necesita sostener acuerdos con las provincias para avanzar con su agenda de proyectos en el Congreso, tal como remarcó recientemente el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Los votos de los legisladores alineados con los gobernadores serán determinantes para el oficialismo, que ya recibió algunos gestos de acompañamiento en sesiones extraordinarias. En ese marco, las provincias esperan que el apoyo parlamentario tenga correlato en recursos y atención a sus urgencias fiscales.
- La recaudación real encadena siete meses consecutivos de caída.
- Las provincias denuncian que los ATN son insuficientes para cubrir la brecha.
- Los conflictos salariales se multiplican en educación, salud y seguridad.
- El Gobierno nacional busca respaldo legislativo para sus reformas clave.
La dinámica de la recaudación se convirtió en el principal termómetro de la relación entre la Casa Rosada y los gobernadores, en un año donde cada peso cuenta y cada voto en el Congreso también.
De cómo cierren los números de la recaudación y de la capacidad de negociación entre Nación y provincias dependerá no solo la estabilidad de las cuentas públicas, sino también la posibilidad de sostener la gobernabilidad en un escenario económico y social marcado por la incertidumbre.

