El edil también cuestionó el clima político dentro del cuerpo legislativo y reiteró la postura de su bloque frente al convenio firmado entre el Municipio y Ternium.

El concejal Luis Algasibiur, integrante del bloque Hechos, realizó un balance crítico de la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante y del inicio del año legislativo en Ramallo, donde puso el foco en el tono del discurso del intendente, el clima interno del cuerpo y el rechazo al convenio firmado con Ternium Argentina.
En primer término, el edil destacó el valor institucional del acto. “La inmensa sensación de orgullo y alegría de estar presentes en un hecho tan trascendental como 43 años consecutivos de democracia fue algo muy sentido”, expresó, al resaltar la importancia de la participación de todos los actores políticos. Según afirmó, ese momento “da fuerzas para afrontar este año legislativo”.
Sin embargo, al analizar el mensaje del intendente Mauro Poletti, Algasibiur fue contundente. “Entiendo que el Intendente tenga que anunciar lo que hizo y lo que va a hacer, pero poco a poco lo va transformando en un acto político y en un discurso para los suyos”, sostuvo. Además, denunció la presencia de “chicanas, golpes bajos y hasta maltrato” hacia su espacio.
El concejal también cuestionó los señalamientos de otros ediles oficialistas, quienes acusaron al bloque Hechos de “obediencia partidaria” y “obstrucción permanente”. En respuesta, afirmó: “Cada vez que veamos que se vulnera un derecho o que se haga algo fuera de la legalidad, nos vamos a oponer. No vamos a levantar la mano por levantarla ni apoyar cosas que vayan en contra de los vecinos”.
Respecto al funcionamiento del Concejo, reconoció que tras la nueva conformación el ámbito se volvió más hostil. “Se nos ataca más, se insiste con que somos una ficha en el tablero político de otras localidades. Pero todos somos de Ramallo, nuestros hijos nacieron acá y trabajamos acá”, señaló. En ese sentido, destacó el crecimiento del espacio: “No somos cinco personas. Detrás nuestro hay un gran equipo que se reúne y sigue creciendo”.
Algasibiur coincidió además con la postura de su referente Cecilia Giammaria al considerar que el discurso oficial “no refleja la realidad de los vecinos”. “Lo que el Intendente relataba está solo en su imaginario. Ramallo no está bien, alcanza con recorrer las localidades para darse cuenta”, afirmó.
Uno de los ejes centrales de sus críticas fue el convenio con Ternium, aprobado con apoyo de otros bloques. “Nosotros no apoyamos de ninguna manera este acuerdo”, remarcó, y advirtió que “se están comprometiendo fondos a futuro y eso ronda la ilegalidad”. A su entender, el oficialismo presenta el convenio como “histórico” sin garantizar que los recursos se destinen a resolver problemas estructurales.
En ese marco, cuestionó anuncios reiterados sobre obras inconclusas o parciales, como cloacas, mejoras en el hospital y pavimentación. “Se prometen cosas que ya deberían estar hechas y no se hicieron”, afirmó. También recordó pedidos de informe sobre calles deterioradas que no fueron aprobados y presupuestos que quedaron desactualizados.
El edil sumó además reclamos por demoras en el pago a proveedores y en las becas estudiantiles. “No se pagaron las del año pasado y todavía no se convocó para este año. Eso también forma parte de una gestión que deja mucho que desear”, sostuvo, y adelantó que continuarán realizando presentaciones formales.
Finalmente, Algasibiur ratificó el rol opositor de su bloque. “Vamos a seguir impulsando un Ramallo mejor. Donde haya que oponerse, nos vamos a oponer; donde haya que apoyar, vamos a apoyar, siempre dentro de la legalidad”, concluyó, y remarcó que el objetivo es “terminar con el populismo y el discurso para aplaudidores” y avanzar hacia una gestión más transparente y eficiente.

