La suspensión de torneos en Qatar por el conflicto en medio oriente abrió incertidumbre sobre el partido previsto para el 27 de marzo. Sin una sede confirmada, distintas ciudades evalúan recibir “la Finalissima” entre los campeones de la Copa América y la Eurocopa.

La Finalíssima entre Argentina y España, prevista para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Doha, quedó envuelta en incertidumbre luego de que la federación de fútbol de Qatar anunciara la suspensión de sus torneos y competencias internas por la tensión en Medio Oriente tras el conflicto desatado por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
La decisión encendió las alarmas en las federaciones de ambos seleccionados, protagonistas del partido que enfrenta a los campeones continentales de la Conmebol y la UEFA. Con el escenario originalmente previsto en duda, comenzaron a evaluarse sedes alternativas para disputar el encuentro.
Doha en duda y negociaciones para mantener el evento
La incertidumbre surgió después de que Qatar pusiera en pausa sus actividades deportivas internas. Ante ese escenario, el estadio Lusail dejó de ser una opción segura para albergar el partido programado para el 27 de marzo a las 21 (hora local).
Según informó el diario Sport y replicó Infobae, las ciudades de Miami y Nueva York fueron descartadas por la implicación de Estados Unidos en la crisis de Medio Oriente. También quedaron fuera de consideración propuestas como Madrid, Argentina y Marruecos.
En ese contexto, la Real Federación Española de Fútbol ofreció el estadio Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid, como posible sede. Sin embargo, desde las autoridades argentinas la respuesta habría sido negativa, aunque también habrían planteado la posibilidad de recibir el encuentro antes del Mundial.
La definición sobre la sede del partido se espera, como máximo, para este jueves 5 de marzo. Por el momento, no existe una propuesta firme para trasladar el encuentro a Sudamérica.
La opción de Londres y otras sedes posibles
Mientras continúan las negociaciones entre la federación qatarí, la UEFA y la Conmebol para ajustar el contrato original, surgieron nuevas alternativas para albergar el partido.
De acuerdo con el periódico británico The Independent, Londres aparece como una opción que gana fuerza ante las dudas sobre la seguridad y viabilidad de Doha como escenario.
El estadio Wembley, donde Argentina venció 3-0 a Italia en la edición 2022, no estará disponible por un compromiso entre Inglaterra y Uruguay. Sin embargo, el informe señala que la ciudad cuenta con otros estadios capaces de albergar un encuentro de alto perfil como la Finalíssima.
El mismo medio indicó que Marruecos presentó una oferta formal para recibir el partido, aunque la federación española descartó esa opción debido a fricciones vinculadas con la candidatura conjunta de España y Portugal para el Mundial 2030.
La posibilidad de Miami también fue analizada, lo que habría resultado conveniente por la residencia de Lionel Messi en esa ciudad. Sin embargo, el estadio Hard Rock estará ocupado por el Miami Open de tenis en esas fechas.
El impacto en la agenda de los seleccionados
La indefinición también afecta la planificación deportiva de ambas selecciones. España tiene programado un amistoso frente a Egipto el 30 de marzo en Qatar, una fecha cercana a la eventual reprogramación del duelo con Argentina.
El seleccionador español Luis de la Fuente se refirió a la situación y reconoció el escenario de incertidumbre: “Sabemos que se está hablando, se está negociando. La solución sería, entiendo, que mientras no se pueda jugar allí se busque otra sede si es posible”, declaró a RNE Deportes.
Por su parte, el equipo dirigido por Lionel Scaloni tenía previsto disputar un amistoso ante Qatar el 31 de marzo luego de la Finalíssima.
El encuentro entre la campeona del mundo y de la Copa América y la selección ganadora de la última Eurocopa aparece como uno de los compromisos más relevantes antes del Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá desde el 11 de junio. Si la organización del partido finalmente fracasa, ambas selecciones deberán buscar rivales alternativos para no quedarse sin ese ensayo previo al torneo.

