La Justicia detecta un “acuerdo confidencial” entre Milei y el impulsor de $LIBRA

NewsITe
La causa judicial por la cuestionada criptomoneda $LIBRA sumó un capítulo clave: a más de un año del estallido del escándalo, la Justicia encontró en el teléfono del operador Mauricio Novelli borradores de un presunto “acuerdo confidencial” entre el presidente Javier Milei y el trader norteamericano Hayden Davis, uno de los principales impulsores del proyecto cripto.
Ese hallazgo contradice la versión pública que el propio Davis había dado en su momento, cuando intentó minimizar el vínculo con el mandatario argentino y sostuvo que Milei solo había brindado “apoyo público” a la moneda digital, sin compromisos formales. Ahora, los documentos detectados abren interrogantes sobre el alcance real de la relación y las eventuales responsabilidades en el colapso del activo.
Davis se presentó como “asesor de lanzamiento” de Libra Token y llegó a reunirse con Milei el 30 de enero pasado en la Casa Rosada. Antes de ese encuentro, en octubre de 2024, el Presidente había conocido en el Tech Forum LATAM a otro protagonista central de la trama: Julian Peh, fundador de KIP Protocol (también mencionado como KIP Network), la firma ligada al desarrollo del token.
La promoción inicial de $LIBRA desde las redes del entonces candidato y luego presidente —principalmente en X e Instagram— generó una fuerte expectativa entre pequeños inversores. Pero el abrupto retiro de ese respaldo oficial, sumado a la caída del precio del token, derivó en un tembladeral financiero y en múltiples denuncias por presunta estafa.
El rol de Hayden Davis y el giro en el respaldo oficial
En un extenso comunicado, difundido por escrito y en video, Davis aseguró que su tarea consistía en garantizar volumen de operación, liquidez y un fondo de reserva que sostuviera la cotización y la “visión” del proyecto. Según su relato, los asociados de Milei le habían asegurado que el apoyo público del Presidente se mantendría durante todo el proceso de lanzamiento.
Sin embargo, Davis afirmó que, “a pesar de compromisos previos”, el equipo presidencial dio marcha atrás de manera inesperada, retiró el respaldo y borró las publicaciones que promocionaban el token. Esa decisión, planteó, habría sido el punto de partida de una ola de ventas masivas que terminó por hundir el proyecto y golpear con dureza a quienes habían ingresado alentados por la visibilidad que le dio Milei.
- Davis sostiene que Milei y su entorno cambiaron de posición sin previo aviso.
- El trader niega cualquier conducta indebida de Julian Peh y del equipo de KIP.
- Acusa al entorno presidencial de intentar desviar responsabilidades hacia los patrocinadores.
- Plantea que la confianza en el respaldo público es clave para memecoins como $LIBRA.
Acusaciones cruzadas y el futuro de los fondos de $LIBRA
La tensión escaló cuando Milei, ya distante del proyecto, atribuyó su salida a supuestas irregularidades de los patrocinadores, a quienes calificó de estafadores. Davis rechazó de plano esa acusación y defendió a Peh, a quien describió como “completamente inocente” de actos ilícitos. En su versión, el círculo cercano al Presidente habría intentado trasladar la culpa al empresario cripto para evitar rendir cuentas por el derrumbe del token.
Davis también detalló que conserva el control sobre los fondos provenientes de tarifas y de la tesorería del proyecto. Aclaró que actúa como custodio, no como propietario, y prometió no utilizar el dinero en beneficio propio. Incluso adelantó un plan: reinvertir hasta 100 millones de dólares en la recompra de Libra Token y luego quemar todos esos tokens para intentar recomponer parcialmente la confianza del mercado.
“Cuando Milei y su equipo eliminaron sus publicaciones, los inversores que habían comprado el token confiando en su respaldo se sintieron traicionados. Esto provocó una ola de ventas masivas” (Hayden Davis).
Mientras la Justicia avanza en el análisis del presunto acuerdo confidencial hallado en el teléfono de Novelli, el caso $LIBRA se consolida como uno de los episodios más polémicos de la intersección entre política, redes sociales y activos digitales en la Argentina. El desenlace judicial podría fijar un precedente sobre hasta dónde llegan las responsabilidades públicas en la promoción de criptomonedas altamente especulativas.

