México refuerza el control militar en Jalisco tras la muerte del líder del CJNG

NewsITe
El gobierno de México dispuso un fuerte refuerzo de seguridad en el estado de Jalisco luego del operativo militar en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más violentas y con mayor alcance del país.
Según informó el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, se desplegaron 2.500 soldados adicionales en la región, que se suman a los 7.000 efectivos ya presentes en la zona. El objetivo central es consolidar una presencia militar disuasiva frente a eventuales represalias del CJNG y garantizar la seguridad de la población en puntos estratégicos de Jalisco.
El operativo clave se desarrolló en el municipio de Tapalpa, en una zona de cabañas y bosques donde se ocultaba el capo narco. En el enfrentamiento murieron ocho presuntos integrantes del cártel y las fuerzas armadas incautaron siete fusiles de asalto, dos lanzacohetes —uno de origen ruso— y diverso equipamiento logístico. Uno de esos lanzacohetes habría sido utilizado años atrás para derribar un helicóptero militar, lo que da cuenta del poder de fuego del grupo.
Trevilla Trejo detalló que la operación contra “El Mencho” fue el resultado de un prolongado trabajo de inteligencia, con intercambio de información con organismos internacionales como Interpol y Europol, y una estrecha coordinación con el Comando Norte de Estados Unidos. De todos modos, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, remarcó que no hubo participación directa de tropas estadounidenses y que la cooperación se limitó al plano informativo.
Inteligencia, golpes simultáneos y reacción internacional
La irrupción militar en Tapalpa estaba prevista para la mañana de un domingo, pero los movimientos de las fuerzas federales fueron detectados por el grupo criminal, que respondió con fuego. En medio del tiroteo, Oseguera Cervantes intentó escapar por una zona boscosa cercana a la cabaña donde se encontraba, pero fue alcanzado y sufrió heridas de extrema gravedad. Personal médico castrense intentó evacuarlo en helicóptero hacia la Ciudad de México, aunque el líder del CJNG murió en el trayecto debido a la magnitud de las lesiones.
En una acción paralela surgida de la misma línea de inteligencia, efectivos de la Brigada de Fusileros Paracaidistas localizaron en El Grullo, otro municipio de Jalisco, a Hugo H., alias “El Tuli”, señalado como operador logístico y financiero del cártel. El hombre murió tras enfrentarse a los militares mientras intentaba huir. En el lugar se secuestraron armas y una importante suma de dinero: 7,2 millones de pesos mexicanos y 965.000 dólares en efectivo.
La magnitud del operativo tuvo repercusión internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó públicamente a México a redoblar los esfuerzos contra los cárteles y el tráfico de drogas, mientras que varias embajadas extranjeras emitieron alertas de seguridad para sus ciudadanos en la región oeste del país, ante el riesgo de nuevos episodios de violencia.
Un golpe histórico al CJNG y los desafíos que vienen
- El CJNG opera en más de 20 estados mexicanos y se expandió desplazando a otros cárteles tradicionales, como el de Sinaloa.
- La muerte de “El Mencho” es considerada un hito, pero no garantiza la desarticulación inmediata de la organización.
- Las autoridades temen reacciones violentas internas por la sucesión del liderazgo y ataques contra fuerzas de seguridad.
“Se puede ver desde muchas ópticas, pero es definitivo que cumplieron su misión”, sostuvo el secretario de la Defensa Nacional al calificar al operativo como un éxito que demuestra la capacidad del Estado mexicano para enfrentar al crimen organizado.
Analistas en seguridad advierten que, pese al impacto simbólico y operativo de la muerte de Oseguera Cervantes, el CJNG mantiene estructuras armadas, financieras y territoriales capaces de sostener acciones criminales en el corto plazo. El gobierno mexicano, por su parte, asegura que continuará con la estrategia de presión militar y de inteligencia para evitar el reacomodamiento del cártel y fortalecer la presencia del Estado en las zonas más afectadas por el narcotráfico.

