El Gobierno avanza en el Congreso con su proyecto de reforma laboral

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El ministro del Interior, Diego Santilli, aseguró que el oficialismo confía en reunir la mayoría necesaria en el Senado para aprobar la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Según afirmó, se trata de una iniciativa clave dentro del programa económico oficial, orientada —según su mirada— a promover la creación de empleo registrado y dar previsibilidad al sector privado.
En declaraciones al programa “Esta mañana”, por Radio Rivadavia, Santilli remarcó que el oficialismo “va a tener los votos” para que el proyecto supere su paso por el Congreso. En ese marco, destacó el rol de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien atribuyó “un gran trabajo político” en el Senado, así como la tarea del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en la construcción de acuerdos legislativos.
El ministro explicó que el Gobierno se prepara para dar “un primer paso” este miércoles en la Cámara alta, donde se espera un debate intenso en torno a los puntos centrales del proyecto. Si bien anticipó que habrá modificaciones respecto de la versión original enviada por el Poder Ejecutivo, insistió en que “el objetivo central de la ley no se ha modificado”.
Entre los ejes que el oficialismo busca sostener aparecen la reducción de la litigiosidad laboral, la actualización de algunos regímenes de contratación y la flexibilización de ciertas regulaciones que, según la Casa Rosada, desincentivan la generación de empleo formal. Diversos bloques opositores ya adelantaron que intentarán limitar esos cambios, mientras que los sindicatos observan con preocupación el posible impacto sobre derechos adquiridos.
Debate político y señales al mercado laboral
La discusión sobre la reforma laboral se inscribe en un contexto económico complejo, con inflación elevada y una actividad que muestra signos de desaceleración. Para el Gobierno, la aprobación de la ley sería una señal importante hacia los inversores y las empresas, en línea con otras reformas estructurales que busca impulsar.
En la vereda opuesta, sectores de la oposición y del movimiento obrero sostienen que el diagnóstico oficial es equivocado y que los cambios propuestos podrían traducirse en mayor precarización. Anticipan que, de aprobarse la ley, podría judicializarse parte de su contenido, lo que sumaría incertidumbre al escenario político y económico.
- El oficialismo prevé un primer test político en el Senado este miércoles.
- Se negocian cambios en el articulado, pero se mantiene el núcleo de la reforma.
- La oposición y los sindicatos alertan sobre el posible impacto en derechos laborales.
“El objetivo central de la ley no se ha modificado”, subrayó Diego Santilli al referirse a la reforma laboral en debate.
Con la cuenta regresiva hacia la sesión en marcha, el Gobierno apuesta a consolidar apoyos y garantizar una mayoría que le permita avanzar con una de sus iniciativas más sensibles. El resultado del debate en la Cámara alta será clave para definir los próximos pasos del oficialismo en materia de reformas económicas y laborales.

