Convicción Federal abre una pulseada clave en el Senado

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El bloque de senadores de Convicción Federal se apresta a tomar, en un plazo de 15 días, una decisión decisiva para el mapa político del Senado: definir si continuará formando parte del interbloque peronista o si se apartará antes de la elección de autoridades de la Cámara alta, prevista para el 24 de febrero.
Según confirmaron fuentes legislativas a Noticias Argentinas, la definición llegará después del debate sobre la reforma laboral, convocado para el próximo miércoles a las 11. La postura que adopten frente a ese proyecto será un termómetro central de la relación del espacio con el resto del peronismo y con el Gobierno nacional.
En caso de que Convicción Federal abandone el interbloque, el armado peronista en el Senado quedaría reducido a 23 integrantes: 21 del bloque Justicialista y dos del Frente Cívico por Santiago. El corrimiento implicaría una reconfiguración de fuerzas en un cuerpo donde cada voto pesa a la hora de aprobar reformas estructurales.
Convicción Federal está compuesto por senadores que responden a gobernadores de distintas provincias, con vínculos disímiles con la Casa Rosada. Entre ellos se cuentan mandatarios alineados con el Gobierno, como el catamarqueño Raúl Jalil y el tucumano Osvaldo Jaldo, y un opositor firme como el riojano Ricardo Quintela. Esa heterogeneidad vuelve más compleja la construcción de una posición común frente a cada proyecto.
Quiénes integran Convicción Federal y cómo votan
El bloque está integrado por la jujeña Carolina Moisés, el catamarqueño Guillermo Andrada, la tucumana Sandra Mendoza, el riojano Fernando Rejal y el puntano Luis Salino. Todos ellos responden políticamente a sus respectivos gobernadores, un dato clave para entender la dinámica de negociación con la Nación.
La conducta reciente del espacio ha evidenciado esa diversidad interna. Durante el tratamiento del Presupuesto 2026, el voto de Convicción Federal se partió: Andrada, Moisés y Mendoza acompañaron el proyecto oficial, mientras que Rejal y Salino se manifestaron en contra. Ese antecedente alimenta la posibilidad de que, también en la discusión de la reforma laboral, el bloque vuelva a expresarse de manera dividida.
En este marco, los acuerdos que puedan cerrar Jalil y Jaldo con el Gobierno en torno al paquete impositivo y a la letra fina de la reforma laboral serán determinantes. De esas negociaciones dependerá, según admiten en el propio peronismo, la orientación del voto de al menos tres de los cinco integrantes de Convicción Federal.
- Si permanece en el interbloque peronista, el espacio reforzará el número de la oposición al oficialismo en el Senado.
- Si se retira, el Gobierno podría encontrar mayores márgenes para negociar ley por ley con los gobernadores y sus representantes.
La definición de Convicción Federal, atada a la reforma laboral y al paquete impositivo, se perfila como uno de los movimientos más relevantes en la previa a la elección de autoridades del Senado.
Mientras tanto, en el oficialismo y en el peronismo ya descuentan que los próximos días estarán signados por intensas rondas de conversaciones políticas, donde cada gobernador y cada senador medirán costos y beneficios de una decisión que puede modificar el delicado equilibrio de fuerzas de la Cámara alta.

