El fresco había generado polémica tras una restauración reciente en la iglesia de San Lorenzo in Lucina. Desde la Curia sostuvieron que el arte sacro no puede ser objeto de uso indebido ni explotación.

Un fresco ubicado en una basílica del centro de Roma fue eliminado por orden del Vaticano luego de que se interpretara que uno de los ángeles retratados tenía un rostro similar al de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. La decisión se adoptó tras la controversia generada por la restauración de la obra en la iglesia de San Lorenzo in Lucina.
La imagen, fechada en el año 2000 y situada en la Capilla del Crucifijo, despertó una fuerte discusión pública luego de que trascendiera la similitud facial. El restaurador a cargo, Bruno Valentinetti, de 83 años y residente en el templo, confirmó que procedió a cubrir el rostro por orden directa del Vaticano.
“Lo cubrí porque me lo ordenó el Vaticano. Anoche lo borré. Me da igual. Sigo diciendo que ella no era la primera ministra, pero la Curia así lo quiso, y lo borré”, afirmó Valentinetti en declaraciones al diario La Repubblica.
La postura del Vaticano y la investigación
El vicario del papa y obispo de Roma, el cardenal Baldo Reina, expresó su “decepción por lo sucedido” y anticipó el inicio inmediato de una investigación para determinar posibles responsabilidades. En una nota oficial, remarcó que “las imágenes del arte sacro y la tradición cristiana no pueden ser objeto de mal uso ni explotación”.
Desde el Vaticano sostuvieron que el único propósito del arte religioso es acompañar la vida litúrgica y la oración personal y comunitaria, lo que motivó la orden de eliminar cualquier elemento que pudiera prestarse a interpretaciones ajenas a ese sentido.
Tras la polémica, los trabajos se orientarán ahora a la restauración de la imagen original. En ese marco, la Superintendencia Especial de Roma inició, a pedido del ministro de Cultura, Alessandro Giuli, una investigación de archivo para localizar documentación vinculada al proyecto original del fresco.
La reacción de Meloni
La propia Meloni se refirió al episodio con tono irónico. El sábado pasado, publicó un mensaje en su cuenta oficial de Facebook en el que bromeó: “No, definitivamente no me parezco a un ángel”, luego de que el tema fuera difundido por la prensa italiana.
La basílica de San Lorenzo in Lucina alberga, sobre el busto de mármol del rey Humberto II de Saboya, dos frescos con figuras de ángeles. La intervención sobre uno de ellos reabrió el debate sobre los límites entre la restauración artística, la interpretación simbólica y el uso del arte sacro en espacios religiosos.

