Iguanas aparecen tiradas, inmóviles, como si estuvieran muertas. La agencia estatal explicó que los ciudadanos pueden atrapar a los ejemplares aturdidos sin necesidad de un permiso oficial.

La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC, por sus siglas en inglés) habilitó la captura temporal de iguanas verdes este domingo, 1º de febrero, tras un descenso histórico de temperaturas que paralizó a estos reptiles en varios condados del estado.
El aviso abarca zonas de los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach, donde se registran temperaturas de hasta -0,5 °C (31°F).
A lo largo de toda la costa este del país, desde Long Island hasta Palm Beach, la fauna también ha sufrido los embates del desplome de las temperaturas en las últimas dos semanas.
El gobernador Ron DeSantis también se hizo eco de la información de la FWC a través de su perfil de X. “Archiva esto en: solo en Florida”, escribió.
¿Lluvia de iguanas en Florida?
El descenso térmico extremo provocó que las iguanas entraran en un estado de torpor o letargo. En esta condición, los reptiles pierden el control muscular y caen de los árboles de forma repentina.
“Las iguanas verdes son una especie invasora en Florida y tienen impactos adversos en el medio ambiente y la economía del estado”, informó la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida.
La agencia estatal explicó que los ciudadanos pueden atrapar a los ejemplares aturdidos sin necesidad de un permiso oficial. La orden ejecutiva establece que los propietarios o terceros autorizados realicen la remoción en terrenos privados.
Eso sí, la FWC advirtió a la población evitar el traslado de los animales a viviendas o edificios para calentarlos. Solo se permite el uso de vehículos si el objetivo es el transporte directo a una oficina oficial de la institución.
Decenas de ciudadanos han querido aportar su granito de arena para controlar el problema, pero las autoridades alertaron sobre una tendencia en redes que consiste en capturar a los animales para tenerlos en la casa, colocarlos bajo mantas en una cama, dejarles un secador de pelo o usarlos como juguetes de otras mascotas mientras están paralizadas.
La normativa exige colocar a los reptiles en sacos de tela ventilados dentro de un contenedor rotulado como “Reptiles prohibidos”. Las autoridades recomendaron el uso de guantes y ropa de manga larga para evitar lesiones durante la manipulación.

