Camilo Castro, ex rehén del régimen chavista, afirmó que el gendarme argentino Nahuel Gallo permanece incomunicado, sin pruebas de vida recientes y bajo mayores condiciones de hostigamiento desde comienzos de enero

Camilo Castro, ciudadano francés que fue liberado en noviembre tras pasar cinco meses detenido en Venezuela, aseguró este jueves en diálogo con DNews que el gendarme argentino Nahuel Gallo se encuentra actualmente solo en una celda. Según relató, se encuentra contacto con el exterior y sometido a una presión creciente dentro del sistema carcelario. El francés aseguró la situación del argentino se agravó en las últimas semanas, y su estado psicológico se vio afectado por el aislamiento prolongado.
El testimonio del ex preso político cobra especial relevancia debido a que no existen pruebas de vida de Gallo desde hace más de un año. Castro sostuvo que cuenta con información reciente obtenida a partir de contactos con otros extranjeros liberados y describió un escenario de mayor tensión dentro de las cárceles venezolanas desde el 3 de enero.
Detención, encierro y aislamiento
Nahuel Gallo, gendarme argentino que residía en Mendoza, fue detenido el 8 de diciembre de 2024 por funcionarios venezolanos cuando ingresó a ese país para visitar a su esposa y a su hijo, que se encontraban de vacaciones. Desde entonces, transcurrieron 417 días sin que se haya confirmado oficialmente su situación ni se hayan difundido registros fehacientes sobre su estado actual.
Castro relató que Gallo permanece recluido en una celda de dimensiones reducidas y que atraviesa un aislamiento extremo. “Últimamente ha tenido momentos más difíciles, psicológicamente. Solo imagínate estar encerrado en una celda de dos metros por tres”, expresó desde Francia, donde reside tras recuperar la libertad.
El ciudadano francés fue detenido el 26 de junio de 2025 cuando se dirigía a un paso fronterizo entre Colombia y Venezuela para realizar un trámite migratorio. Su liberación se produjo el 16 de noviembre, luego de gestiones diplomáticas impulsadas por el Gobierno francés.
Convivencia en prisión y condiciones denunciadas
Durante poco más de cuatro meses en 2025, Gallo y Castro compartieron el lugar de detención en la cárcel El Rodeo 1, en Caracas. Tras su liberación, el francés afirmó que continuó investigando la situación de los presos políticos en Venezuela y, en particular, el caso del gendarme argentino, según relató en una entrevista brindada a la señal de noticias DNEWS.
Castro sostuvo que actualmente Gallo ya no tiene compañero de celda, lo que profundiza su situación de aislamiento. Además, señaló que los registros audiovisuales difundidos por Venezuela el año pasado fueron realizados en un entorno preparado especialmente para ese fin y que no reflejan la realidad cotidiana del detenido.
“A Nahuel lo tenían muy jodido. Le obligaron a filmar muchos videos y fotos. Fue el único que no tuvo llamadas con su compañera ni con su familia, no recibió visitas consulares y estuvo completamente aislado”, afirmó. Según indicó, esa información surge de conversaciones con extranjeros que recuperaron la libertad después del 3 de enero.
Más presión tras los hechos del 3 de enero
Castro vinculó el endurecimiento de las condiciones carcelarias con los acontecimientos ocurridos el 3 de enero, cuando Estados Unidos avanzó con una acción militar sobre Venezuela denominada “Operación Determinación Absoluta”, que derivó en la detención del entonces presidente Nicolás Maduro, actualmente a disposición de la Justicia en Nueva York.
De acuerdo con su testimonio, desde esa fecha se incrementaron los controles y la tensión dentro de las cárceles. “Desde que salí, supe que hay mucha más presión. No se puede hablar libremente y el clima es mucho más pesado”, afirmó, en base a relatos de detenidos liberados con posterioridad.
Procesos irregulares y situación de los extranjeros
Castro también denunció la existencia de procedimientos judiciales irregulares dentro de las cárceles venezolanas. Según describió, los detenidos eran sometidos a audiencias nocturnas con supuestos jueces que recorrían los pasillos de madrugada. En esta instancia, según indicó, carecían de garantías procesales ni instancias formales de defensa.
“Desde que Nahuel fue secuestrado no tuvo comunicación con el exterior ni una sola vez, y eso es una de las torturas más grandes que se vivían ahí”, sostuvo. En ese marco, aseguró que existía una “obsesión” particular con el gendarme argentino por parte de las autoridades penitenciarias.
Finalmente, Castro indicó que, en la actualidad, los únicos extranjeros que permanecen detenidos son Gallo, un ciudadano francés y varios colombianos. “Como extranjeros solo quedan los colombianos, Agustín y un francés”, señaló. Y advirtió que la presión sobre ellos se incrementó de manera sostenida en las últimas semanas.

