La morosidad en créditos personales supera el 11% y preocupa

La morosidad en los créditos personales alcanza un récord histórico

Personas frente a una sucursal bancaria en contexto de crisis de crédito

NewsITe

La creciente fragilidad de los ingresos familiares ya se refleja con fuerza en el sistema financiero argentino. De acuerdo con los últimos datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad en los créditos personales superó por primera vez el 10% y se ubica en torno al 11%, el nivel más alto desde que comenzó la serie estadística en 2010.

Esta situación se da en un contexto de salarios que corren por detrás de la inflación, empleo presionado y un costo de vida que absorbe buena parte del ingreso disponible. Frente a este escenario, cada vez más hogares priorizan el pago de servicios, alimentos y alquileres por encima de sus compromisos financieros, lo que se traduce en un fuerte aumento de los atrasos con los bancos.

– Publicidad –

Según el informe de la autoridad monetaria, confirmado también por estudios privados como el de la consultora Inserción Argentina, la tendencia alcista de la mora se verifica tanto en las familias como en las empresas. No obstante, el mayor foco de preocupación se concentra en las líneas de consumo, tradicionalmente utilizadas para financiar gastos corrientes, cancelación de otras deudas o compras de bienes durables.

Preocupación en bancos por el riesgo de incobrabilidad

En el segmento de créditos personales, alrededor del 11% de los tomadores ya no logra cumplir con sus obligaciones en tiempo y forma. Este porcentaje supera los registros de crisis anteriores y enciende alertas en las entidades financieras, que observan un aumento del riesgo de incobrabilidad y revisan sus políticas de otorgamiento y refinanciación.

Los analistas explican que el agotamiento de los ahorros y el mayor recurso a la financiación para llegar a fin de mes dejaron a muchas familias sin margen de maniobra. A la vez, el encarecimiento del crédito y el deterioro del poder adquisitivo limitan la posibilidad de refinanciar saldos y reordenar las finanzas personales.

Impacto en la economía y posibles respuestas

Especialistas del sector financiero advierten que un nivel de mora tan elevado puede derivar en un círculo delicado: por un lado, las familias se ven obligadas a recortar aún más su consumo; por otro, los bancos endurecen las condiciones de acceso al crédito, restringiendo una herramienta clave para la actividad económica.

  • Mayor porcentaje de créditos personales en situación irregular.
  • Caída del ingreso real y aumento de la presión sobre los hogares endeudados.
  • Revisión de políticas crediticias por parte de las entidades financieras.

“Cuando los salarios pierden constantemente frente a la inflación, las deudas financieras suelen ser el primer pago que se deja de hacer”, señalan analistas del mercado consultados por este medio.

En este marco, economistas y operadores del sistema bancario coinciden en que la evolución de la morosidad será una de las variables a seguir de cerca durante los próximos meses. Su comportamiento estará ligado a la dinámica de la inflación, la recuperación –o no– del poder de compra de los salarios y las medidas que adopte el BCRA para contener el deterioro del crédito al consumo.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -