Axelismo se alinea con Barrionuevo contra la reforma laboral

El kirchnerismo bonaerense se muestra con la CGT dura frente a Milei

Axelismo y sindicalismo se reúnen en Mar del Plata

NewsITe

Referentes cercanos al gobernador bonaerense Axel Kicillof participaron este viernes de un almuerzo encabezado por el dirigente gastronómico Luis Barrionuevo en Mar del Plata, en una nueva señal de alineamiento político y sindical contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei.

El encuentro tuvo lugar en el Hotel Presidente Perón, perteneciente a la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), y reunió a sectores del sindicalismo tradicional con dirigentes del oficialismo bonaerense, en un contexto de fuerte tensión con el Gobierno nacional por las reformas incluidas en el DNU y en la llamada “ley ómnibus”.

– Publicidad –

Entre los asistentes se destacó la presencia de Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires y uno de los funcionarios de mayor confianza de Kicillof. Bianco se mostró públicamente con Barrionuevo y con el ex triunviro de la CGT, Carlos Acuña, en una foto que rápidamente circuló en ámbitos políticos y gremiales.

La foto refleja un acercamiento entre el kirchnerismo bonaerense y un sector del sindicalismo peronista que busca ordenarse para enfrentar los cambios propuestos por Milei en materia laboral. Barrionuevo se posicionó en las últimas semanas como uno de los más firmes opositores a la reforma, a la que considera un retroceso en derechos adquiridos por los trabajadores.

Rechazo sindical a la reforma laboral

El dirigente gastronómico ya había anticipado que la CGT “accionará” cuando lo considere necesario y advirtió que la reforma laboral “no va a salir” tal como la plantea el Gobierno. Los gremios cuestionan, entre otros puntos, las modificaciones en indemnizaciones, convenios colectivos y condiciones de contratación, que interpretan como un avance sobre la protección legal de los trabajadores.

En este escenario, el almuerzo en Mar del Plata funcionó como una instancia de articulación política y sindical, en la previa de posibles medidas de fuerza y de la discusión parlamentaria de la ley ómnibus. Si bien no trascendió un documento oficial, el mensaje fue claro: hay voluntad de construir un frente de resistencia a las reformas estructurales que impulsa la Casa Rosada.

Gestos políticos y escenario abierto

La presencia de funcionarios bonaerenses junto a figuras históricas del sindicalismo refuerza la idea de que el rechazo a la reforma laboral trasciende a la conducción formal de la CGT y se proyecta como un eje de conflicto central en la relación entre Milei y el peronismo en todas sus variantes.

  • Acercamiento público entre el axelismo y la CGT dura.
  • Rechazo explícito a los cambios propuestos en la legislación laboral.
  • Advertencia de futuras acciones gremiales si avanza la reforma.

“La reforma no va a salir”, insistió Barrionuevo en declaraciones recientes, reforzando el tono de confrontación con el Gobierno nacional.

Con la negociación política aún abierta y la posibilidad de nuevas movilizaciones en el corto plazo, el encuentro en Mar del Plata se inscribe en una serie de gestos que anticipan un año de alta conflictividad social y un rol protagónico del sindicalismo en la oposición a la agenda económica y laboral del oficialismo.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -