El presidente de Estados Unidos afirmó que la operación militar que llevó a la captura de Nicolás Maduro podría repetirse si no hay colaboración regional, en el contexto de una creciente tensión geopolítica en América Latina.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país está preparado para “escenificar un segundo y mucho mayor ataque si fuera necesario” tras la operación militar que el 3 de enero terminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas. La advertencia se enmarca en una ofensiva más amplia de Washington en la región exigida a gobiernos como los de Colombia y México para cooperar con sus objetivos políticos y de seguridad.
Trump, quien supervisó la operación de fuerzas especiales estadounidenses denominada Operación Resolución Absoluta, afirmó que tras la captura de Maduro su país “gobernará Venezuela hasta poder lograr una transición segura”, al tiempo que dejó claro que Estados Unidos no descarta nuevas acciones si los líderes regionales no colaboran con sus exigencias.
En el marco de sus advertencias, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses enfrentaron una “fortaleza militar fuertemente fortificada” durante la incursión en Caracas y que Estados Unidos estaba “listo para escalar” si fuera necesario.
Acusaciones a líderes regionales y exigencias de cooperación
En sus declaraciones posteriores al operativo, el mandatario estadounidense acusó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, de estar involucrado en la producción de cocaína, y vinculó la falta de cooperación con posibles consecuencias militares, replicando expresiones severas hacia la administración colombiana. Aunque estas afirmaciones no han sido sustentadas con evidencia pública detallada, se presentaron como parte del mensaje de Trump sobre la postura de su Gobierno frente al narcotráfico y la seguridad regional.
De manera similar, Trump sostuvo que había ofrecido a la presidenta de México la posibilidad de enviar tropas estadounidenses a su país, actitud que generó tensión diplomática al señalar que “la presidenta… está considerándolo pero tiene un poco de miedo”, en referencia a posibles acciones militares más amplias en caso de falta de cooperación.
Al mismo tiempo, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, aclaró que Estados Unidos no asumirá la gobernanza cotidiana de Venezuela pese a las declaraciones de Trump, y que su país buscará ejercer presión mediante medidas económicas, como el bloqueo de la industria petrolera, para promover cambios políticos y de gestión energética en el país sudamericano.
AP News
Reacciones internacionales y tensión regional
La operación estadounidense y las declaraciones del presidente Trump generaron una oleada de reacciones globales, con condenas de gobiernos como los de Brasil, México, Colombia, España, Chile y Uruguay, que consideraron las acciones de Washington como violaciones de la soberanía y del derecho internacional, al tiempo que pidieron evitar una escalada del conflicto.
The Guardian
Por su parte, el Gobierno de Venezuela designó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina tras la captura de Maduro, aunque las tensiones entre Caracas y Washington continúan sin resolverse.
Wikipedia

