El Gobierno de China rechazó las críticas de Tokio y advirtió que el rearme japonés pone en riesgo la estabilidad regional

El Gobierno de China rechazó las críticas de Japón sobre su política de defensa. Sostuvo que Tokio no tiene legitimidad para cuestionar el gasto militar chino, al recordar el historial de agresión del país asiático. También advirtió sobre el proceso de rearme acelerado que Japón mpulsa en los últimos años.
La postura fue expresada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, durante una conferencia de prensa en Beijing. Fue en respuesta a declaraciones del ministro de Defensa japonés. Según afirmó, las observaciones de Tokio constituyen “acusaciones infundadas y falsas” contra el desarrollo legítimo de la defensa china, que calificó como “vergonzosas e irresponsables”.
Guo sostuvo que China mantiene uno de los historiales más sólidos en materia de paz y seguridad entre las grandes potencias y aseguró que el incremento del gasto en defensa es legal, transparente y necesario para proteger los intereses nacionales y cumplir con responsabilidades internacionales. En ese marco, afirmó que Japón, debido a su pasado marcado por agresiones militares, no se encuentra en condiciones de emitir juicios sobre la política de defensa de otros países.
Advertencias por el rearme japonés
El vocero señaló que los movimientos militares de Japón son seguidos con especial atención por los países vecinos y por la comunidad internacional. Según los datos citados, el gasto per cápita en defensa de Japón en el año fiscal 2025 fue tres veces superior al de China, mientras que el gasto por personal militar duplicó al chino.
Además, advirtió que Japón incrementó su presupuesto de defensa durante 13 años consecutivos, con un aumento cercano al 60% en los últimos cinco años, lo que, según Beijing, genera preocupación por el rumbo que está tomando el país.
Cuestionamientos a cambios estratégicos y cierre
China también cuestionó la flexibilización del derecho japonés a la autodefensa colectiva, el desarrollo de la denominada “capacidad para atacar bases enemigas”, la revisión de los principios sobre exportación de armas y los debates en torno a sus compromisos antinucleares.
Para el Gobierno chino, estas medidas contradicen tanto la Constitución japonesa como los compromisos asumidos tras la Segunda Guerra Mundial, incluidos los establecidos en la Declaración de El Cairo y la Proclamación de Potsdam. “¿Quién está expandiendo el poderío militar y poniendo en riesgo la estabilidad regional? Los hechos son claros”, afirmó Guo.
Finalmente, el portavoz instó a los países que defienden la paz a mantenerse vigilantes frente a cualquier acción que pueda reactivar el militarismo japonés y a preservar los resultados de la victoria en la Segunda Guerra Mundial.

