Susana Díaz, de 78 años, se descompensó al encontrarse con dos delincuentes que irrumpieron en su vivienda y falleció por un infarto. Los ladrones huyeron con unos 4 millones de pesos.

Una jubilada de 78 años murió de un infarto tras una entradera ocurrida en su vivienda de González Catán, partido de La Matanza. La mujer se descompensó al encontrarse con dos delincuentes que irrumpieron en su casa durante la madrugada y no logró recuperarse. Los ladrones escaparon con sus ahorros antes de que llegara la Policía.
El hecho se registró en una propiedad ubicada en Santo Tomé al 6700. La víctima, identificada como Susana Antonia Díaz, descansaba junto a su esposo cuando ambos escucharon ruidos dentro de la vivienda. Al levantarse para verificar qué ocurría, Díaz se topó con los intrusos, sufrió una descompensación inmediata y cayó al suelo. La autopsia confirmó que murió de un infarto y que no presentaba golpes ni marcas, según informó el portal Primer Plano Online.
Asalto, huida y primeros indicios
Los ladrones exigieron dinero con rapidez. El marido de la víctima les entregó alrededor de 4 millones de pesos y los asaltantes huyeron antes de la llegada del personal policial. El hombre llamó de inmediato al 911, pero los atacantes ya no estaban en el lugar.
Las primeras hipótesis apuntan a que actuaron al menos cuatro personas: dos que ingresaron a la vivienda y dos que permanecieron afuera como campana. No se descarta que hayan participado más cómplices.
El esposo de la mujer, Humberto Mercado, quedó en estado de conmoción y fue contenido por agentes policiales. Presentaba golpes en las piernas al momento de recibir asistencia.
La causa fue caratulada como homicidio en ocasión de robo. Interviene la fiscalía de Homicidios de La Matanza, a cargo de Claudio Fornaro, que trabaja en la recolección de pruebas y en la identificación de los responsables.

