Autoridades palestinas informaron seis muertos tras incidentes en el norte del enclave; el ejército israelí alegó “eliminación de una amenaza”.

El ejército de Israel confirmó que abrió fuego este martes contra un grupo de sospechosos en el norte de la Franja de Gaza. Según indicó, los individuos se acercaron a sus tropas y representaban “una amenaza” durante una operación de control territorial. El hecho ocurrió pese al alto el fuego vigente tras el acuerdo impulsado por Estados Unidos. Las autoridades sanitarias del enclave señalaron que al menos seis palestinos murieron por disparos israelíes.
Según informó la agencia internacional Reuters los sospechosos habrían cruzado un límite establecido para la retirada inicial de las fuerzas israelíes. Esa acción, según el ejército, violó las condiciones del alto el fuego. Los militares israelíes afirmaron que respondieron para “eliminar una amenaza directa” a su personal desplegado. Los incidentes se produjeron en dos zonas distintas del norte de Gaza.
La autoridad sanitaria local de Gaza comunicó que los seis palestinos fueron alcanzados en dos enfrentamientos separados. Los equipos de emergencia trabajaron en la zona pese a las restricciones de movimiento impuestas por las fuerzas israelíes. Hasta el momento, no hubo comentarios por parte de Hamas ni confirmación independiente sobre la identidad de las víctimas. Los hechos reavivan la tensión en un contexto de frágil tregua.
El lunes, Hamas liberó a los últimos rehenes israelíes vivos que permanecían en Gaza. A cambio, Israel liberó a decenas de detenidos palestinos, quienes regresaron en autobuses a Cisjordania y Jerusalén Este. El intercambio se realizó como parte del acuerdo de alto el fuego promovido por Washington. La medida fue presentada como un paso clave hacia el fin del conflicto armado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el fin de la guerra de dos años que afectó gravemente al Medio Oriente. Sin embargo, los nuevos enfrentamientos evidencian las dificultades para mantener la calma en la región. La comunidad internacional observa con cautela la evolución del acuerdo y su cumplimiento efectivo.

