Kristalina Georgieva destacó la dureza del ajuste impulsado por Javier Milei y afirmó que el resultado del programa dependerá del apoyo social. Sus declaraciones se conocieron mientras una misión argentina negocia en Washington.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, afirmó que el éxito del plan económico del Gobierno argentino dependerá de que la población “acompañe” el ajuste.
“Argentina está llevando adelante un programa de ajuste muy drástico. El éxito va a depender de lograr que la gente acompañe”, señaló Georgieva durante una exposición pública organizada por el Milken Institute, el mismo foro que el presidente Javier Milei visitó hace dos semanas.
Disciplina fiscal y respaldo social
La titular del FMI puso a la Argentina como ejemplo al referirse a la importancia de mantener una fuerte disciplina fiscal. “En Europa Central y del Este, tuvimos ejemplos de líderes valientes que hicieron cosas muy difíciles, recortaron pensiones y salarios en un 40% o 50%, y fueron reelegidos. ¿Por qué? Porque lograron que la gente los acompañara. Existía la confianza de que eso debía hacerse”, expresó.
Luego, la funcionaria remarcó que el país “está en un proceso similar” al de esas experiencias europeas. Sus declaraciones adquirieron una amplia repercusión, a menos de tres semanas de las elecciones legislativas del 7 de septiembre, consideradas claves para el futuro político y económico del Gobierno.
El ajuste y las negociaciones con el Fondo
El ajuste en las cuentas públicas y las reformas estructurales forman parte de las exigencias del FMI dentro del acuerdo vigente con la Argentina.
Las palabras de Georgieva se conocieron mientras una delegación del Ministerio de Economía, encabezada por Luis Caputo, mantiene reuniones en Washington desde hace cinco días. La misión viajó el viernes por la noche y, hasta el momento, no trascendieron detalles sobre los encuentros, más allá de las presentaciones formales ante Georgieva y el titular del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Las conversaciones buscan avanzar en la revisión del programa y definir próximos desembolsos, en un contexto en el que el FMI observa con atención el impacto social del ajuste y la reacción política frente a las medidas del Gobierno argentino.

