Violencia en el fútbol sudamericano: cientos de heridos, dos en estado crítico y una sanción incierta

El partido entre Independiente y Universidad de Chile por la Copa Sudamericana terminó suspendido tras una noche de extrema violencia en Avellaneda. La Conmebol canceló el encuentro y analiza posibles sanciones.

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Durante todo el primer tiempo, la parcialidad chilena lanzó proyectiles de todo tipo: partes de inodoros rotos, caños, palos de escoba, escombros e incluso excremento y orina. En lo deportivo, hasta ese momento el pase a cuartos era del equipo chileno. Un hincha del Rojo relató a TyC que en la Pavoni Baja “vivieron una tortura durante los primeros 45 minutos, con gente herida y aun así la gente no reaccionó, se la bancó”. Agregó que los simpatizantes locales esperaban que se resolviera el caos para continuar el partido.

Con el inicio del segundo tiempo, la violencia escaló y los hinchas de la ‘U’ comenzaron a arrojar butacas. El detonante llegó cuando lanzaron una bomba de estruendo al sector semicerrado de una de las gargantas.

En ese momento, las autoridades decidieron pausar el partido y ordenar la salida del público visitante, cerca de 3000 personas. La mayoría acató la indicación del estadio al advertir los riesgos de permanecer en el lugar. Sin embargo, un grupo se resistió y continuó los disturbios. La falta de reacción de la seguridad alimentó la escalada de violencia.

La inacción policial abrió la puerta a la respuesta de la barra brava de Independiente, que se sumó a los incidentes. Los choques derivaron en escenas de extrema brutalidad, sin límites ni control.

Las imágenes que circularon en TV y redes mostraron puntazos, fierrazos, golpes, corridas, personas desnudadas y saltos al vacío. La pasividad de la seguridad, del arbitraje y de los organizadores expuso la falta de control en todos los niveles. La Conmebol, responsable de garantizar la fluidez de sus competencias, tampoco intervino a tiempo. Ninguno de los actores involucrados actuó antes de que la violencia se desbordara.

Las consecuencias

El saldo resultó trágico: cientos de heridos, entre ellos 10 de gravedad, y dos en estado crítico tras cirugías de urgencia. Uno de ellos es el simpatizante que cayó al vacío desde la visera del estadio. Frente a esto, el presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó su repudio en un mensaje en X. Condenó la violencia, cuestionó la organización y se puso a disposición de los hinchas trasandinos heridos y detenidos.

“Lo sucedido en Avellaneda entre las hinchadas de Independiente y Universidad de Chile está mal en demasiados sentidos, desde la violencia en las barras hasta la evidente irresponsabilidad en la organización. La justicia deberá determinar los responsables”, escribió Boric. Más allá de la sanción que aplique la Conmebol, el daño ya es irreversible. Los destrozos en el estadio y la salud de los fanáticos marcan la consecuencia más dura de la noche violenta. Una sanción disciplinaria difícilmente repare lo ocurrido.

Mientras los clubes y las autoridades se reparten culpas, la tragedia deja una nueva mancha en la historia del fútbol sudamericano. Los incidentes expusieron la falta de responsabilidad en la seguridad y la organización. Si los responsables no asumen su rol, estas escenas se repetirán pese a las sanciones. La violencia se convirtió una vez más en la cara más oscura del deporte.

Estado de salud de los heridos de la Universidad de Chile

Hospital Fiorito

  • Gonzalo Alfaro: muy grave por caída de altura, operado.
  • Jaime Mora: cirugía por fractura.
  • Pablo Mora: politraumatismo.
  • Brayan Martínez: apuñalado.
  • Ignacio Castro: sutura en la cabeza.
  • Diego Trujillo: politraumatismo.
  • Sebastián Aliste: politraumatismo.
  • Fernando Ortiz: politraumatismo de cráneo.
  • Hian Abreu: politraumatismo.
  • Carlos Mesa: politraumatismo.
  • Román Silva: politraumatismo.
  • Victoria Niera: politraumatismo.

Hospital Presidente Perón

  • Andrés Villalobos: traumatismo de cráneo, en observación.
  • Diego Montero: apuñalado en el tórax superior y traumatismo de cráneo.
  • Renato Urbina: traumatismo de cráneo.

Hospital Wilde

  • Joaquín Vaina: politraumatismo.
  • Rubén Torres: politraumatismo.
  • José Acuiada: politraumatismo.
  • Patricio Valenzuela: politraumatismo.
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