La Conmebol emitió un comunicado oficial tras la violenta noche en Avellaneda, donde se suspendió el encuentro por la Copa Sudamericana entre Independiente y Universidad de Chile. El caso será analizado por sus órganos judiciales.

La Conmebol publicó un escueto comunicado más de una hora después de suspenderse el partido entre Independiente y Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Sudamericana. El organismo informó la cancelación del encuentro disputado en Avellaneda. La Dirección de Competiciones y Operaciones señaló la falta de garantías de seguridad por parte del club y de las autoridades locales. Además, adelantó que el caso será derivado a sus órganos judiciales para futuras determinaciones.
El comunicado explicó que, ante la imposibilidad de reanudar el partido, se cumplió con lo establecido en el Manual de Clubes para situaciones de este tipo. Por ello, se dispuso la cancelación definitiva del choque de vuelta. También indicó que toda la información sobre los hechos ocurridos dentro y fuera del estadio será enviada a la Comisión Disciplinaria. De esta manera, se abre un proceso que podría derivar en sanciones para ambas instituciones.
La noche en Avellaneda se tornó dramática tras el empate 1 a 1 que favorecía a la Universidad de Chile. Un grupo de violentos simpatizantes chilenos lanzó piedras, bombas de estruendo, palos y proyectiles contra la parcialidad de Independiente. Varios hinchas, incluidos niños, debieron ser hospitalizados por las agresiones. El operativo de seguridad no hizo nada por contener la situación y el caos se apoderó de las tribunas.
La barra brava del Rojo respondió por mano propia y acorraló a los hinchas visitantes en un episodio de extrema violencia, con golpizas y escenas en las que varios fueron desnudados. Otros simpatizantes chilenos treparon paredes y saltaron al vacío para escapar, en imágenes que la transmisión oficial no mostró en vivo. Sin embargo, las secuencias se viralizaron rápidamente en redes sociales, generando conmoción.
Tras más de media hora de espera en la que jugadores y árbitros permanecieron en vestuarios, se decidió suspender el partido. Con la decisión, quedó descartada cualquier chance de reanudación en otro momento. Ahora restará conocer la resolución de la Conmebol, que determinará posibles sanciones deportivas y económicas.

