El diputado de Hacemos Coalición Federal impulsa una reforma monetaria que busca “sincerar” la desvalorización del peso argentino.

El diputado nacional Ricardo López Murphy presentó un proyecto para eliminar tres ceros al peso argentino y reemplazar su nombre por “Argentus”. La iniciativa apunta a reducir costos operativos y simplificar la contabilidad, en un contexto marcado por la persistente inflación y el deterioro histórico del valor de la moneda.
La nueva denominación comenzaría a circular en enero de 2026, con una conversión inicial de $1.000 por cada 1 AG. Durante los primeros seis meses, ambos signos monetarios podrían convivir.
Un nuevo nombre para una moneda devaluada
El nombre Argentus está inspirado en el título de la película Homo Argentum, de Mariano Cohn y Gastón Duprat, que se estrenará en agosto. La cinta, protagonizada por Guillermo Francella, retrata al argentino promedio a través de 16 estereotipos diferentes.
Según López Murphy, el cambio de signo monetario busca reflejar de forma explícita la profunda pérdida de valor que sufrió el peso en los últimos dos siglos. El cálculo simbólico estima que 1 peso de 1825 equivale hoy a unos diez cuatrillones de pesos actuales.
Un recorrido por los cambios de moneda en la Argentina
Desde 1970, Argentina eliminó 13 ceros de su moneda en distintas etapas. Del Peso Ley se pasó al Peso Argentino; luego, al Austral y, finalmente, al Peso vigente desde 1991. Si prospera este proyecto, serían 16 los ceros suprimidos desde 1826.
Entre 1969 y 1992, se concretaron cuatro cambios de signo monetario. En 1983, se eliminaron cuatro ceros con el paso al Peso Argentino. En 1985, con el Austral, se suprimieron tres más. Para el año 1992, bajo el gobierno de Carlos Menem, se eliminaron otros cuatro ceros y se instauró la convertibilidad, con un peso igual a un dólar.

La devaluación de 2002 marcó el fin de esa convertibilidad. Desde entonces, no se eliminaron ceros, pero la inflación acumulada multiplicó el tipo de cambio hasta más de mil veces en 23 años.
Los cinco ahorros que impulsa el cambio
López Murphy señala cinco beneficios directos de su propuesta:
- Menor costo de impresión de billetes.
- Reducción en los gastos de almacenamiento en bóvedas.
- Ahorro en el traslado mediante transportes blindados.
- Menor demanda de capacidad digital y procesamiento en sistemas informáticos.
- Y, en caso de estabilizarse la economía, la posibilidad de consolidar una moneda con menor inflación.
El legislador sostiene que el Argentus facilitaría operaciones contables, contratos, balances y liquidaciones. El proyecto ya genera debate en el Congreso, y será discutido en comisiones durante las próximas semanas.

