En un juicio de trámite abreviado, Marisol Saavedra Chungara, dos de sus hijos y otros dos colaboradores, recibieron penas de 4 a 8 años de prisión por tráfico y transporte de estupefacientes. El caso ocurrió en enero de 2022 y fue conocido como el “narcobombardeo”, porque la organización arrojaba bultos con cocaína a campos, desde avionetas que emprendían vuelos clandestinos desde Bolivia.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°3 de Rosario condenó, en un juicio de trámite abreviado, a la ciudadana de nacionalidad boliviana Marisol Saavedra Chungara, apodada “la Reina del Sur” y considerada la líder de una organización narcocriminal con base en el porteño Barrio 1-11-14 de Flores, a la pena de 8 años de prisión por el tráfico y el transporte de los casi 300 kilos de cocaína arrojados desde una avioneta en el caso conocido como el “narcobombardeo” ocurrido en enero de 2022, en un campo del partido bonaerense de Pergamino. Como partícipes secundarios del mismo delito fueron condenados dos hijos de la mujer y dos hombres, que realizaron tareas de vigilancia y logística, todos a 4 años de prisión. El inicio de la instrucción había estado a cargo de la Fiscalía Federal de San Nicolás, ante el Juzgado Nº2 de Carlos Villafuerte Ruzo.
Ahora un tribunal rosarino homologó los acuerdos alcanzados entre el fiscal federal Federico Reynares Solari, a cargo de Litigio Oral Estratégico del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, y las defensas de Saavedra Chungara; sus hijos, Juliana Justiniano Saavedra y Mauricio Justiniano Saavedra; Elves García de Olivera, de nacionalidad brasileña; y Denicio Zacarías Reyes, oriundo de Paraguay, según informó el sitio oficial fiscales.gob.ar.
Además de la pena de prisión, los cinco también fueron condenados a pagar una multa que, en el caso de Saavedra Chungara, asciende a los 950 mil pesos, y para cada uno de los cuatro restantes, es de 380 mil pesos.
El caso
Los cinco condenados habían sido detenidos -tras el análisis de una serie de escuchas telefónicas-, en un operativo montado el 19 de enero de 2022 en un campo ubicado en la localidad bonaerense de Rancagua, a 18 kilómetros de Pergamino, sector donde se había identificado la descarga de droga.
Cerca de las 6.20, el personal policial observó a una avioneta que pasó unas cuatro veces sobre la zona y arrojó varios paquetes. De inmediato, se procedió a la detención de Saavedra Chungara, y de sus hijos Juliana y Mauricio Justiniano Saavedra.
A su vez, en las inmediaciones del campo se detuvo al brasileño García de Olivera, quien habría quedado de custodia en la tranquera de ingreso del campo. Otros tres hombres que habían sido vistos en la camioneta Amarok se fugaron del lugar con el vehículo, que luego fue abandonado a dos kilómetros, con cuatro de los bultos arrojados desde la avioneta cargados en la caja.
Sobre el terreno se hallaron tres trozos de tela de cinco metros de largo por 50 centímetros de ancho, colores rosa y blanco, que serviría como referencia al piloto de la aeronave para marcar el sitio donde hacer la descarga. A su vez, a unos 300 metros del acceso a Rancagua se encontró otra camioneta, también Amarok, sin ocupantes. En su interior había una mochila y un certificado de Verificación Técnica Vehicular (VTV) a nombre de Zacarías Reyes.
Como resultado de todo el procedimiento, ese día se secuestraron aproximadamente 130 kilogramos cocaína, distribuidos en cuatro bultos, cada uno de ellos con 30 paquetes confeccionados con bolsas de polipropileno en distintas capas y colores, y finalmente recubiertos de un film que presentaba la figura de un felino, sello identificatorio de carteles narcos.
Sin embargo, tres meses después, y tras la denuncia de trabajadores rurales que avistaron paquetes similares, el 17 y 18 de abril de 2022, se realizaron allanamientos en una zona cercana al campo de Rancagua. Allí se encontraron más bultos que contenían 96,400 y 64,040 kilos, respectivamente, de cocaína. El secuestro global de la droga fue de 289,114 kilos de clorhidrato de cocaína relacionados a los acusados. Otros 212 gramos de la misma droga fueron secuestrados en el domicilio particular de la ciudad de Buenos Aires de otro imputado ya identificado, pero aún prófugo.

La líder de la logística
La referente del grupo, Saavedra Chungara, de 55 años, recibió la pena más alta, de 8 años de prisión, como autora penalmente responsable del delito de tráfico ilícito de sustancias estupefacientes, en la modalidad de comercialización y transporte agravado por la intervención organizada de tres o más personas.
A través de las escuchas telefónicas se pudo constatar que la mujer coordinaba la logística en cuanto a la recepción la droga que sería arrojada desde la avioneta. Incluso, en una de esas comunicaciones, uno de los interlocutores llama a Saavedra Chungara como “la Reina del Sur”, en clara alusión al personaje de una novela de Arturo Pérez Reverte que encarna a una legendaria narcotraficante.
Sin embargo, la investigación determinó que quienes tenían el mando de la operación e indicaban los días y horarios en que debían esperar el cargamento, eran quienes la enviaban desde Bolivia, aún identificados.
Un ejemplo es una conversación del 8 de diciembre de 2021, donde Marisol dialogó con un quinto imputado (actualmente prófugo) y de la cual se desprende que ella respondía a las directivas de quienes enviaban la droga, a tal punto que, a pesar de que tenía todo preparado para su recepción, le cancelaron un envío de drogas sin previo aviso ni explicaciones.
El origen de la investigación
Esta investigación, a cargo del titular de la Sede Fiscal Descentralizada San Nicolás, y del juez federal Carlos Villafuerte Ruzo, comenzó en agosto de 2021 y demandó el seguimiento durante varios meses de un grupo de personas oriundas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con base en la villa 1-11-14 de Flores, que estaban sospechadas de vender y traficar estupefacientes que ingresaban desde Bolivia en vuelos clandestinos.
En concreto, un comisario inspector de la Delegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Pergamino declaró que tenían la información de que había varias personas de la ciudad de Buenos Aires recorriendo la zona, buscando predios rurales propicios para poder recoger bultos con droga que serían arrojados en avionetas desde el aire.
En enero de 2022 se realizó el operativo donde se produjeron las detenciones y en octubre de 2024, el juez Villafuerte Ruzo elevó la causa a juicio, etapa que culminó en un trámite abreviado con las cinco condenas.

