Testigo del fusilamiento de Domingo Cullén, el árbol centenario sigue en pie en Erézcano.

De la redacción de EL NORTE
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A 30 kilómetros del centro de San Nicolás, en la localidad de Erézcano y a pocos metros del Arroyo del Medio, se alza el Ombú de Cullén. Este, es un gigante vegetal que este año cumple 186 años de vida. Su tronco grueso y retorcido, y su copa frondosa, lo convirtieron en un símbolo del pasado y la memoria de la región.
El árbol presenció uno de los episodios más dramáticos de la historia argentina: el fusilamiento de Domingo Cullén, exgobernador de Santa Fe, en 1839. Después de ser arrestado por orden de Juan Manuel de Rosas, Cullén fue trasladado a Buenos Aires bajo custodia. La partida llegó a la Posta de Vergara, un punto clave del Camino Real que unía Buenos Aires con el Alto Perú y Paraguay. Allí, según se recuerda, el coronel Pedro Ramos le comunicó la orden final: ejecutarlo apenas pisara territorio bonaerense. Antes de morir, Cullén pudo escribir a su familia y recibió los últimos sacramentos de un sacerdote de San Nicolás. Fue fusilado el 22 de junio de 1839 bajo la sombra del mismo ombú que aún sigue en pie.
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El árbol, que ya era centenario en aquellos tiempos, se convirtió en testigo silencioso de la historia: gauchos, milicos y viajeros descansaron bajo su copa cuando la Posta de Vergara era un paso obligado en la pampa. La posta desapareció con el tiempo, pero el Ombú de Cullén sobrevivió, creciendo y ensanchando su tronco hasta desafiar a las rejas que hoy lo rodean. Esas rejas fueron colocadas por descendientes de Cullén, quienes también levantaron una cruz de madera y algunas placas que recuerdan su fusilamiento y su lucha.
A pesar de estar alejado de las luces de la ciudad, el Ombú de Cullén continúa siendo un lugar de peregrinación para ciclistas, caminantes y amantes de la historia. Muchos de ellos se acercan cada fin de semana para contemplar sus raíces y su follaje inmenso. La idea es conectar con un fragmento vivo del pasado que aún late en la pampa bonaerense.
Más imágenes del Ombú de Cullén




Otra versión
Sin documento oficial que avale el próximo relato, en algunos textos y algunos historiadores afirman que Cullén fue liberado por un grupo de rebeldes y en su huida encontró este árbol en cuestión. Dentro del ejemplar, al tener un hueco de grandes cavidades en la parte trasera, él cabo en sus blandas y grandes raíces para esconderse dentro del mismo. Luego se introdujo con algunos elementos personales para esconderse de quienes lo buscaban para matarlo. Luego de un tiempo, lo lograron encontrar y el fusilamiento se realizó en el mencionado ombú.

